Cada 24 de enero, la Iglesia recuerda a San Francisco de Sales, obispo, escritor y doctor de la Iglesia, reconocido por su extraordinaria capacidad de comunicar la fe con claridad, cercanía y mansedumbre. En un tiempo marcado por la controversia y la polarización, San Francisco eligió el camino del diálogo, la palabra serena y la persuasión desde el amor, razón por la cual fue proclamado patrono de los comunicadores y periodistas.
Inspirados en este legado, la Comisión Arquidiocesana de Comunicaciones de la Arquidiócesis Nuestra Señora de La Paz, en Bolivia, realizó un desayuno fraterno junto a representantes de los medios de comunicación, en instalaciones del Arzobispado de La Paz, como signo de encuentro, gratitud y renovación del compromiso comunicacional al servicio de la verdad y del bien común.
El encuentro contó con la presencia del Nuncio Apostólico en Bolivia, Mons. Fermín Sosa, el arzobispo de La Paz, Mons. Percy Galván, y Mons. Basilio Mamani, obispo responsable del acompañamiento pastoral a la Comisión Arquidiocesana de Comunicaciones.
La comunicación, instrumento eficaz para evangelizar
En su saludo inicial, el Nuncio Apostólico habló sobre la comunicación en la misión de la Iglesia y en la vida social. Al iniciar sus palabras, expresó su cercanía y buenos deseos para el nuevo año, remarcando que “la comunicación es muy importante para poder proclamar la Palabra de Dios” y que constituye “un instrumento eficaz en la evangelización”.
Recordó además que los Papas han animado constantemente a la Iglesia a no tener miedo de adentrarse en este ámbito fundamental de la vida humana, señalando que “la comunicación actualmente da muchos giros” y que el avance tecnológico hace imprescindible el uso responsable de los nuevos medios.
Con un testimonio cercano, Mons. Sosa reflexionó sobre la evolución de la comunicación desde la radio hasta las plataformas digitales actuales, señalando cómo aquello que parecía ciencia ficción décadas atrás hoy forma parte de la vida cotidiana. Sin embargo, advirtió también sobre los riesgos de un uso excesivo de la tecnología, que puede afectar las relaciones humanas y generar aislamiento.
Educar en criterios, valores y verdad
El Nuncio dijo que, frente a estos desafíos, el rol de los comunicadores católicos es decisivo para evitar que la sociedad se deshumanice. Recordó que tanto el Papa Francisco como el Papa León XIV han alertado sobre los peligros de la inteligencia artificial, especialmente cuando se desvincula de la verdad y de criterios éticos sólidos.
En este contexto, manifestó que “es importantísimo educar en los criterios”, y reconoció la misión de los comunicadores como formadores de conciencia, llamados a transmitir valores, principios humanos y cristianos, convencido de que “solo Cristo nos va a liberar de muchas ataduras que nos pueden llevar al error”.
Citando el Evangelio, resaltó que “la verdad nos hará libres”, una libertad que nace del espíritu y que no puede ser encadenada, incluso en medio de las dificultades. Desde esa certeza, animó a los comunicadores a caminar con firmeza hacia Cristo y a convertirse en testigos creíbles de esperanza.
Jóvenes, fe y testimonio en los medios
Monseñor Sosa puso especial énfasis en la necesidad de fortalecer la presencia juvenil en la comunicación eclesial, señalando que en otros contextos los propios jóvenes hablan de Cristo, de la Iglesia y de su doctrina en los espacios digitales. Consideró que es necesario “animar a los jóvenes para que sean testigos en los medios”, no solo desde discursos elaborados, sino desde el contagio de la fe vivida con alegría.
Resaltó que comunicar a Cristo no es solo decir palabras, sino transmitir con la vida lo que se cree, contagiando desde las actitudes, los gestos y la coherencia cotidiana.
Una labor exigente y poco reconocida
Por su parte, el presbítero Gechi Revelin, director del Canal Virgen de Copacabana, ofreció un mensaje de cercanía y aliento a los comunicadores, reconociendo las dificultades que enfrenta la profesión en el contexto actual. Señaló que muchas veces “no somos valorados”, a pesar de que el comunicador trabaja sin horarios, sin feriados ni fines de semana.
Afirmó que se trata de una labor de entrega y servicio al pueblo, y aseguró el acompañamiento permanente de la Iglesia, que “ora día y noche para proclamar la verdad como Jesús lo hizo”, enviando un mensaje de fortaleza y esperanza a quienes ejercen esta vocación.
Comunicar desde la positividad y la esperanza
El arzobispo de La Paz, monseñor Percy Galván, reflexionó sobre la esencia de la comunicación, recordando que el Evangelio se anuncia “a través de la palabra, del testimonio y de las obras”. En su intervención, hizo hincapié en que la comunicación nace de una fuerza interior positiva y exhortó a los periodistas a no caer en un periodismo centrado únicamente en lo negativo.
Advirtió sobre el riesgo de privilegiar la crónica roja o los contenidos dramáticos solo porque tienen mercado, e invitó a visibilizar también “las cosas positivas y hermosas que existen” en la sociedad.
Expresó su reconocimiento a los comunicadores por una labor noble, importante y muchas veces mal reconocida, deseando que lleguen “días y años mejores para este servicio tan importante”, y animándolos a seguir adelante con esperanza y compromiso.

Fotos: Arquidiócesis de La Paz
Le puede interesar: El Papa León XIV recibe a la presidencia de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil
Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0
Descarga la versión popular de Rerum novarum, la encíclica primera encíclica que marcó la historia social de la Iglesia
https://bit.ly/4q1aKho
Descubre la nueva oferta 2026 de cursos, diplomados y licenciaturas en el Cebitepal https://bit.ly/4aHAue1
Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo https://bit.ly/46cGUiB













Post a comment