Este 20 de marzo, la Iglesia argentina vivió la consagración episcopal de monseñor Sergio Bosco, nombrado por el Papa León XIV como obispo auxiliar de Villa de la Concepción del Río Cuarto. Al acto litúrgico celebrado en la parroquia Cristo Rey de Coronel Moldes, reunió a representantes del clero y a fieles en un clima de alegría y unidad.
La celebración eucarística estuvo presidida por el obispo diocesano, monseñor Adolfo Uriona; y los consagrantes: el obispo de Cruz del Eje, monseñor Ricardo Araya, y el obispo auxiliar de Tucumán, monseñor Roberto Ferrari. Asimismo, como signo de comunión asistieron arzobispos, prelados, sacerdotes y consagrados de distintas jurisdicciones del país.
Un ministerio entendido como servicio
En su homilía, monseñor Uriona subrayó las raíces del nuevo obispo, a quien describió como parte viva de la comunidad que ahora está llamado a servir con entrega plena. También recordó que el episcopado no debe asumirse como un título honorífico, sino como una tarea de servicio humilde.
- Fotos: Obispado Río Cuarto
El prelado afirmó que el ministerio episcopal surge del impulso del Espíritu Santo y encuentra su prioridad en las personas más vulnerables. Fue así, como destacó la necesidad de un pastor cercano, capaz de expresar la misericordia de Dios en situaciones de exclusión y exhortó a Bosco a sostener una actitud de escucha y acompañamiento.
El amor como centro de la misión pastoral
Al comentar el pasaje del Evangelio, el prelado destacó que la clave del ministerio episcopal no está en la capacidad organizativa, sino en la relación viva con Cristo. En ese sentido, afirmó que la misión pastoral brota de una experiencia íntima con Dios, confiando siempre en su misericordia.
- Fotos: Obispado Río Cuarto
En la misma línea, subrayó que el obispo es ante todo servidor del pueblo de Dios, y que su misión es fortalecer la fe a través del anuncio, la celebración y el testimonio. Asimismo, exhortó a ejercer una autoridad cercana, marcada por el servicio y no por actitudes de dominio.
Cercanía y comunión para una Iglesia viva
Monseñor Uriona trazó un perfil pastoral centrado en la cercanía, entendida en cuatro dimensiones: la relación con Dios, con el obispo diocesano, con el presbiterio y con la comunidad. Afirmó que este enfoque contribuirá a fortalecer los lazos eclesiales y tender puentes en medio de las diversas realidades.
Antes de concluir la celebración, el nuevo obispo agradeció a quienes han sido parte de su proceso vocacional, destacando especialmente a las comunidades y catequistas que marcaron su formación y su amor por Jesús. Su lema episcopal, “Vengan conmigo”, refleja el carácter misionero de su servicio.
Le puede interesar: “El camino no se recorre solo”: la sinodalidad toma fuerza desde la Amazonía
Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0
Descarga la versión popular de Rerum novarum, la encíclica primera encíclica que marcó la historia social de la Iglesia https://bit.ly/4q1aKho
Descubre la nueva oferta 2026 de cursos, diplomados y licenciaturas en el Cebitepal https://bit.ly/4aHAue1
Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo https://bit.ly/46cGUi















Post a comment