ADN Celam

Día del Trabajo: obispo de Quibdó denuncia abandono estatal y afirma que el Chocó no necesita migajas

Foto: Diócesis de Quibdó

A propósito del Día Internacional del Trabajo, que se conmemora este 1.° de mayo, monseñor Wiston Mosquera Moreno, obispo de la diócesis de Quibdó, advirtió en entrevista con ADN Celam sobre la urgencia de fortalecer la presencia integral del Estado y garantizar condiciones de empleo digno en el Pacífico colombiano, una de las regiones más afectadas por la pobreza, la violencia y el abandono histórico.

El prelado enfatizó que las adversidades no anulan la posibilidad de construir condiciones de trabajo digno. “Claro que sí se puede garantizar un trabajo verdaderamente digno”, afirmó, al indicar que esto implica superar una respuesta estatal centrada únicamente en lo militar. A su juicio, el eje está en una inversión social sostenida que fortalezca infraestructura, educación, servicios públicos y confianza para la inversión privada.

Presencia estatal y desarrollo integral

Mosquera Moreno indicó que la precariedad laboral en el Pacífico responde a causas estructurales que han frenado el desarrollo de la región. “La pobreza que se nota a simple vista es estructural y se agrava por el accionar de grupos al margen de la ley que se disputan el territorio”, advirtió.

Además, enfatizó que no basta con la presencia militar, sino que se requiere una intervención estatal integral. “Se garantiza cuando el Estado hace presencia territorial, no solamente con la fuerza militar y de policía, sino con una verdadera inversión social en las comunidades”, expuso. Según indicó, esto supone asegurar infraestructura adecuada, conectividad, educación de calidad y un entorno seguro para la actividad empresarial.

El obispo puso de relieve que la escasez de oportunidades está detrás de múltiples procesos de migración forzada. Indicó que numerosos habitantes se ven forzados a salir de sus territorios “por miedo a perder la vida o por la precariedad de su familia y región”, lo que acentúa las desigualdades sociales.

Desempleo, informalidad y riesgos sociales

Entre las principales preocupaciones del obispo se encuentra el elevado desempleo en Quibdó, que de manera recurrente aparece entre las ciudades con mayores tasas a nivel nacional. “Son los jóvenes, en especial las mujeres, quienes sufren el mayor impacto de esta situación”, señaló.

Aseguró que el escenario se vuelve aún más complejo para las madres jóvenes y las comunidades indígenas, quienes enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad. Asimismo, apuntó que la alta informalidad laboral afecta a gran parte de la población, incluidos quienes se dedican a la minería artesanal o ilegal.

Mosquera explicó que esta situación deja a amplios sectores en condiciones de desventaja. “Unos y otros se encuentran siempre en desventaja, ya que no pueden tener un trabajo estable y bien remunerado”, señaló, al advertir sobre el impacto social de esta problemática. Subrayó, además, que muchos jóvenes terminan siendo reclutados por estructuras delincuenciales ante la ausencia de oportunidades.

“Muchos jóvenes tienen que acudir o dejarse seducir por los grupos delincuenciales de alto impacto, lo que ha incrementado la inseguridad”, dijo, poniendo en evidencia la conexión entre la exclusión laboral y la violencia en la región.

Llamado al Estado, empresarios y sociedad

Frente a este escenario, el líder religioso instó al Estado colombiano a actuar con decisión para erradicar la violencia y garantizar una inversión social real. “Se necesita erradicar de nuestro territorio esas violencias traídas por los grupos al margen de la ley”, sostuvo.

Asimismo, el prelado llamó la atención sobre la importancia de asegurar una vigilancia efectiva de los recursos públicos destinados a la región. “Se necesita inversión social decidida y verdadera interventoría para que se inviertan muy bien los recursos”, enfatizó.

Del mismo modo, el obispo instó al sector empresarial y a la sociedad en general a asumir un compromiso decidido con la región. “Su intervención es fundamental en este departamento, los necesitamos y todo esto se logra con voluntad política”, enfatizó, al destacar que el desarrollo del Chocó depende del esfuerzo colectivo.

En un tono de esperanza, subrayó la capacidad de acción de las comunidades locales. “El departamento no necesita migajas y su gente no está de manos cruzadas”, aseguró. Añadió que hay experiencias internacionales que muestran que el desarrollo es posible cuando existe voluntad colectiva.

El trabajo como camino de dignidad

En su mensaje por el Día Internacional del Trabajo, el obispo destacó la importancia del trabajo como fundamento de la dignidad humana. “Nunca olvidemos que el trabajo dignifica al ser humano”, expresó.

Inspirado en el pensamiento social del papa Francisco, invitó a impulsar un modelo laboral sustentado en cuatro principios: trabajo libre, creativo, participativo y solidario. Subrayó que estos principios son indispensables para la construcción de sociedades más justas e inclusivas.

Para concluir, el obispo subrayó la importancia de salvaguardar las conquistas históricas en materia laboral. “Que jamás destruyamos lo que hemos conquistado y construido, porque sin darnos cuenta estamos borrando el camino recorrido”, puntualizó.

 

Le puede interesar: 1.° de mayo: Obispos de Uruguay llaman a defender el trabajo digno y una economía inclusiva

 

Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0

Descarga la versión popular de Rerum novarum, la encíclica primera encíclica que marcó la historia social de la Iglesia https://bit.ly/4q1aKho

Descubre la nueva oferta 2026 de cursos, diplomados y licenciaturas en el Cebitepal https://bit.ly/4aHAue1

Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo https://bit.ly/46cGUi

Post a comment