ADN Celam

León XIV presenta Magnifica Humanitas con un firme llamado: “La inteligencia artificial debe ser desarmada”

No es común que un Papa presente una encíclica en la Sala Stampa, generalmente delega esta tarea en un equipo de especialistas, pero esta vez León XIV se ha apersonado para presentar a su primogénita: Magnifica Humanitas, este 25 de mayo.

En su intervención ha dejado muy claro la profundidad teológica y social de este su primer documento oficial con el que pone la primera piedra de su magisterio.

Recordando a su venerable predecesor hace 135 años, el papa León XIII, señaló que estamos en un momento similar «con consecuencias aúna mayores» y así como en el siglo XIX la Iglesia observó la situación precaria de los obreros y sus familias, hoy estamos llamados a descifrar las nuevas cosas a la luz del Evangelio y de la dignidad humana”.

Al igual que León XIII, el León de hoy ha dicho que “me siento encomendado a contemplar otra gran transformación con ojos de fe, con apertura al misterio y con el clamor de los pobres y de la tierra resonando en mi corazón”.

“Nació de la escucha”

León XIV fue más allá al asegurar que “hoy nos encontramos ante una transformación de magnitud similar, con consecuencias quizás aún mayores. La inteligencia artificial ya influye en muchos ámbitos de nuestra vida” inclusive en “la forma en que se libran las guerras”.

Por ello, bajo esta premisa inquietante, el Santo Padre argumentó que “la inteligencia artificial debe ser desarmada. Sé que la palabra es fuerte, pero la elegí deliberadamente porque en este momento se requieren palabras capaces de captar la atención, despertar conciencias e indicar caminos para la humanidad”.

El Sumo Pontífice ha revelado un dato clave en la redacción de su nueva encíclica: “Magnifica humanitas nació de la escucha”, la misma con la que León XIII escuchó a los científicos de su tiempo, quienes en ese entonces procuraban “normas justas” al trabajo.

De allí que la máxima preocupación actual es la paz, en medio de un mundo cada vez más convulsionado y polarizado, con sistemas de armas “cada vez más autónomos, prácticamente fuera del alcance humano para su control efectivo”.

“Escucho relatos muy preocupantes sobre algoritmos que pueden bloquear el acceso a la atención médica, el empleo y la seguridad, basándose en datos viciados por prejuicios e injusticias”, añadió.

Además ha escuchado “el silencio de quienes no tienen voz cuando se toman decisiones, decisiones que probablemente generan nuevas formas de exclusión y sufrimiento”.

Construir la historia

León XIV señaló que con “desarmar no es suficiente; debemos construir”. Rememoró sus años como misionero en Perú cuando en 2017 , siendo obispo de Chiclayo, las lluvias azotaron esta zona norte del país.

En ese entonces, pudo ver de cerca el sufrimiento de familias damnificadas. Allí aprendió que “reconstruir no significa reemplazar lo destruido; significa reparar lazos, restaurar la confianza y reavivar la esperanza en el futuro” sobre todo aprendió que “nadie reconstruye solo”.

En ese paralelismo, indicó que la inteligencia artificial “puede ser un terreno de construcción de la historia, desde un horizonte de comunión en el que el progreso técnico aprenda a servir a la vida humana”.

Eso sí, advierte citando a San Pablo, “que cada constructor elija con cuidado cómo construir”, porque no se puede construir “sin cimientos sólidos”. Esto en referencia a mantener el sentido crítico en torno a la tecnología.

Tres desafíos de la IA

El Papa establece tres ideas clave para describir el “sentido crítico de las tecnologías”. Primero, la IA exige ser liberada de las lógicas de dominación, exclusión y muerte, puesto que “debe estar al servicio de todos y el bien común”.

“Las decisiones sobre la tecnología nunca deben separarse de la conciencia y de la responsabilidad”, insistió.

Un segundo aspecto es la justicia. Siguiendo con el apóstol Pablo, invitó a todos a mantenerse despiertos, porque “esta vigilancia es necesaria hoy. La paz no solo es ausencia de guerra; es justicia en acción”.

Cuando “la tecnología debilita nuestro sentido crítico, la paz misma corre el peligro”, advirtió.

El tercer aspecto está relacionado con la sabiduría humana, partiendo del principio que “cada persona es única e irremplazable, un sujeto libre e inteligente con conciencia, capaz de buscar a Dios, servir a los demás y cuidar de nuestra casa común”.

Si bien la Iglesia posee la respuestas técnicas ni pretende sustituir a los expertos, esta “sabiduría de lo humano” permitirá a todos crear un clima de escucha mutua, “la cual debemos aprender” para “afrontar con valentía los retos actuales y a cooperar en la construcción de una sociedad más humana y fraterna”.

“Con este lanzamiento de Magnifica humanitas, les pido que se comprometan a permanecer despiertos y, como artesanos de la esperanza, a seguir construyendo la obra de nuestro tiempo”, finalizó.

 

Le puede interesar: “No están solos”: obispos latinoamericanos abrazan a Honduras tras la violencia en Trujillo

Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0

Descarga la versión popular de Rerum novarum, la encíclica primera encíclica que marcó la historia social de la Iglesia
https://bit.ly/4q1aKho

Descubre la nueva oferta 2026 de cursos, diplomados y licenciaturas en el Cebitepal https://bit.ly/4aHAue1

Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo https://bit.ly/46cGUiB

 

Post a comment