Al concluir la CXXXI Asamblea Ordinaria, celebrada entre el 5 y 6 de febrero, la Conferencia Episcopal de Costa Rica, presentó un comunicado en el que reiteraron su compromiso con la unidad, la democracia y los desafíos más urgentes de la nación.
Desde su sede en San José, los obispos enviaron un saludo “a los fieles y a todos los ciudadanos de nuestra patria”, agradeciendo la acción presente de Dios y remarcando la urgencia de caminar unidos como nación para enfrentar los grandes desafíos atravesados por un clima social y político desafiante.
Una Iglesia que camina unida y escucha
En su mensaje, los obispos insistieron en la sinodalidad como expresión esencial del ser y del actuar de la Iglesia. Aseguraron que no se trata de una consigna ni de una moda eclesial, sino de una “dimensión constitutiva de la Iglesia” que, para ser vivida auténticamente —afirmaron—, exige conversión personal y pastoral, superando resistencias, miedos y prácticas poco abiertas a la escucha y al discernimiento.
Desde esta mirada, los prelados renovaron su compromiso de servir a la unidad del Pueblo de Dios desde el ministerio episcopal e hicieron un llamado a laicos, consagrados y ministros ordenados a caminar corresponsablemente, para que la Iglesia unida sea capaz de “salir al encuentro de las realidades del país” con signos concretos de justicia y esperanza.
- Foto: Episcopado costarricense
- Foto: Episcopado costarricense
Democracia, participación y bien común
En su pronunciamiento, los obispos valoraron el clima democrático en que se desarrollaron las elecciones recientes, reconociéndolas como una expresión significativa de la vida democrática del país. Sin embargo, llamaron la atención sobre el desencanto político, la abstención y la polarización social percibidos, signos que —según los prelados— interpelan tanto a la sociedad como a la Iglesia.
Además, advirtieron que la democracia no es sólo el resultado del respeto de reglas, sino que debe sostenerse en valores como la dignidad humana, los derechos fundamentales y el bien común, sin los cuales “se compromete su estabilidad”.
Retos sociales urgentes y llamado a la unidad
En su exhortación, los obispos ponen especial atención a los desafíos nacionales como la violencia, la inseguridad, la pobreza y la desigualdad, así también, el déficit de empleo digno, la crisis educativa y las tensiones del sistema de salud y pensiones. Ante este escenario, insistieron en que estos problemas no son solo técnicos o económicos, sino que requieren respuestas estructurales, diálogo social y una visión de país a largo plazo.
Los obispos cerraron su mensaje haciendo un llamado a la concordia y a la unidad nacional, instando a quienes ejercen responsabilidades públicas, líderes sociales y comunicadores a ser “artesanos de paz” promoviendo un lenguaje responsable y actitudes que favorezcan la convivencia.
Costa-Rica-Mensaje-Final-Asamblea-Ordinaria-131
Le puede interesar: Liturgistas de Brasil profundizan la teología y el simbolismo del Sacramento del Matrimonio en asamblea nacional
Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0
Descarga la versión popular de Rerum novarum, la encíclica primera encíclica que marcó la historia social de la Iglesia
https://bit.ly/4q1aKho
Descubre la nueva oferta 2026 de cursos, diplomados y licenciaturas en el Cebitepal https://bit.ly/4aHAue1
Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo https://bit.ly/46cGUiB















Post a comment