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La nueva Misa por el Cuidado de la Creación promueve una espiritualidad que une fe, liturgia y compromiso con la casa común

Webinar internacional presentó los fundamentos históricos, pastorales, teológicos y litúrgicos de la celebración impulsada por el Papa León XIV para el Día Mundial de Oración por la Creación.
9 de junio de 2026 por
La nueva Misa por el Cuidado de la Creación promueve una espiritualidad que une fe, liturgia y compromiso con la casa común
Micaela Alejandra Díaz Miranda

“El cuidado por la creación no es solo ético; es cristológico”, expresó el franciscano James Puglisi al explicar que la nueva Misa por el Cuidado de la Creación, incorporada recientemente al Misal Romano por disposición del Papa León XIV, constituye una oportunidad para ahondar en la relación entre la fe cristiana, la celebración litúrgica y la responsabilidad con el mundo creado.

Esta fue una de las ideas principales del webinar internacional que reunió a representantes de organismos episcopales, congregaciones religiosas, expertos en liturgia y organizaciones eclesiales para reflexionar sobre la pregunta: ¿Por qué y cómo celebrar el Día Mundial de Oración por la Creación utilizando el nuevo formulario litúrgico aprobado por la Santa Sede?

El encuentro comenzó con la oración inspirada en la encíclica Laudato Si’, elevando una alabanza a Dios por la creación: “Te alabamos Padre con todas tus criaturas que salieron de tu mano poderosa”. La plegaria recordó que toda la creación está llena de la presencia de Dios y pidió la gracia de proteger la vida y construir un futuro de justicia, paz y amor.

Celebrar a Dios como creador

El obispo Allwyn D´Silva, en representación de la Federación de Conferencias Episcopales Asiáticas, expresó el respaldo de los obispos a los esfuerzos de la Iglesia para fortalecer la celebración del Día Mundial de Oración por la Creación. Señaló que una celebración eucarística dedicada a esta jornada ofrece una oportunidad privilegiada para “celebrar a Dios como creador y renovar nuestro aprecio del don sagrado de la creación”.

Por su parte, la hermana Mary John Kudiyiruppil, de la Unión Internacional de Superioras Generales, calificó la incorporación de esta misa al Misal Romano como “un paso importante” que permitirá fortalecer las celebraciones del 1 de septiembre y vivir esta jornada en comunión con otras Iglesias cristianas.

Resaltó que el Espíritu Santo ha inspirado numerosas iniciativas desde que el Papa Francisco instituyó oficialmente esta jornada en 2015 y manifestó su esperanza de que la nueva misa impulse aún más la participación de las comunidades locales.

La historia de una jornada con raíces antiguas

Uno de los momentos centrales del webinar estuvo dedicado a reconstruir la historia del Día Mundial de Oración por la Creación a cargo de Shawna Rebello de la Federación de Conferencias Episcopales Asiáticas y Don Bosco Green Alliance.

Recordó que el 1 de septiembre posee sus raíces en la tradición cristiana oriental, donde durante siglos marcó el inicio del año litúrgico bizantino. Según explicó, esta fecha está vinculada al simbolismo bíblico del “principio”, presente tanto en el libro del Génesis como en el Evangelio de Juan. A partir de 1989, la Iglesia ortodoxa amplió el significado de esta celebración respondiendo a los desafíos de la crisis ecológica e invitó a dedicar ese día a la oración por el mundo creado.

Rebollo señaló que el 1 de septiembre reúne dos significados inseparables de la palabra creación: el acto creador de Dios y la creación como mundo creado. Ambos simbolismos, dijo, deben mantenerse unidos porque “no podemos entender uno sin el otro”.

Posteriormente, la celebración fue asumida progresivamente por diferentes conferencias episcopales y organismos ecuménicos. En 2015, el Papa Francisco la instituyó oficialmente para toda la Iglesia Católica, marcando un punto de inflexión en la conciencia eclesial sobre el cuidado de la casa común.

Respuesta pastoral ante la crisis ecológica

Desde la Iglesia de Filipinas, monseñor Gerardo Alimane Alminaza, uno de los ponentes presentó cinco razones pastorales para celebrar litúrgicamente esta jornada. La primera se relaciona directamente con la crisis ecológica global. Como presidente de Cáritas Filipinas, relató su experiencia frente a tifones devastadores, contaminación, deforestación y pérdida de biodiversidad. Citando Laudato Si’ y Laudate Deum, recordó que “el grito de la tierra y el grito de los pobres se están volviendo intolerables” en muchas regiones del planeta.

Sostuvo que la celebración litúrgica constituye una necesidad pastoral porque ofrece un espacio para el lamento, la conversión y la renovación del compromiso con la creación. Asimismo, subrayó que esta celebración sigue siendo necesaria incluso sin una crisis ambiental, ya que la vida litúrgica de la Iglesia históricamente ha prestado poca atención al misterio de la creación. La nueva misa permite profundizar la comprensión de Dios como creador y redescubrir la dimensión creadora de Cristo.

Otro aspecto en el que hizo hincapié fue su potencial evangelizador entre los jóvenes. Según explicó, el cuidado de la creación constituye una preocupación para las nuevas generaciones y la Iglesia tiene una oportunidad valiosa para mostrar que sus inquietudes encuentran eco en la fe cristiana. También valoró la dimensión ecuménica de la celebración, al permitir a los católicos unirse a otras Iglesias cristianas en la observancia del 1 de septiembre.

Finalmente, compartió la experiencia filipina, donde la celebración del Día de la Creación fue instituida por los obispos en 2003 y ha generado abundantes frutos pastorales. Por ello, señaló que los casi cien obispos del país decidieron por unanimidad recomendar la celebración anual de esta nueva misa en todas las parroquias.

Fundamentos teológicos de la nueva misa

La liturgista Dr. Catherine Vincie habló sobre las razones teológicas que justifican la celebración del nuevo formulario. La primera es el reconocimiento de la creación como expresión gratuita del amor de Dios. Recordó que la creación es un don y que la respuesta adecuada de los creyentes debe manifestarse en la alabanza, la gratitud y el cuidado responsable.

La segunda razón es la necesidad de mantener unidas la teología de la creación y la teología de la redención. Citó una reflexión del Papa Benedicto XVI según la cual la doctrina de la creación ha perdido visibilidad en la conciencia cristiana contemporánea. Según explicó, la nueva misa ayuda a recuperar esa unidad al presentar a Cristo como centro de toda la creación.

Señaló también la necesidad de conectar la fe, la liturgia y la vida cotidiana. Inspirándose en el principio clásico lex orandi, lex credendi, recordó que hoy la Iglesia insiste también en la dimensión de la lex vivendi, es decir, la coherencia entre lo que se cree, se celebra y se vive. En este sentido, sostuvo que el cuidado de la creación se ha convertido en un auténtico imperativo moral y teológico para los cristianos.

Cómo celebrar la nueva Misa por el Cuidado de la Creación

El jesuita Jérôme Guingand explicó los aspectos prácticos del nuevo formulario litúrgico aprobado por la Santa Sede en julio de 2025. Indicó que la misa incluye nuevas oraciones propias: colecta, oración sobre las ofrendas y oración después de la comunión, inspiradas en textos bíblicos, escritos de san Agustín, enseñanzas de san Juan Pablo II y la encíclica Laudato Si’.

La celebración forma parte de las llamadas “misas por diversas necesidades y ocasiones” y puede utilizarse especialmente el 1 de septiembre, así como durante el Tiempo de la Creación, que se extiende hasta el 4 de octubre, memoria de san Francisco de Asís.

El liturgista recordó además la importancia de utilizar las traducciones oficialmente aprobadas por las conferencias episcopales y preparar previamente los materiales litúrgicos, ya que los misales actualmente utilizados todavía no incluyen esta nueva celebración.

Cristo en el centro de toda la creación

El franciscano James Puglisi presentó las lecturas bíblicas previstas para esta misa y explicó su coherencia teológica. Según indicó, el itinerario de las lecturas conduce desde la contemplación de la creación hasta el reconocimiento de Cristo como centro de toda la realidad.

Destacó especialmente el himno cristológico de la carta a los Colosenses, donde se proclama que “todas las cosas fueron creadas en él, por él y para él”. Desde esta perspectiva, sostuvo que el cuidado de la creación no puede reducirse a una preocupación ambiental, sino que forma parte de la obra reconciliadora de Cristo.

El Evangelio, por su parte, invita a confiar en Dios contemplando las aves del cielo y los lirios del campo. En tiempos donde se vive la ansiedad y la incertidumbre ecológica, el mensaje es la confianza en la providencia divina y la certeza de que Cristo continúa actuando en el mundo.

Recursos para vivir la celebración

Durante la última parte del webinar se presentaron diversas propuestas pastorales para enriquecer la celebración. Entre ellas se sugirió incorporar cantos centrados en la creación, integrar peticiones relacionadas con el cuidado de la casa común, realizar procesiones con elementos representativos de la naturaleza local y organizar celebraciones ecuménicas durante la Temporada de la Creación.

También se propusieron iniciativas de oración contemplativa en contacto con la naturaleza, ejercicios de Lectio Divina inspirados en la creación y celebraciones comunitarias como la Vía Creationis, una adaptación del Vía Crucis que contempla la historia de la creación desde la fe cristiana.

Los participantes fueron invitados a utilizar la nueva plataforma digital www.WorldDayCreation.com creada para acompañar estas celebraciones, donde estarán disponibles los textos oficiales y diversos materiales pastorales.

 

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