A 40 años de la tragedia ambiental que destruyó el municipio de Armero en el centro-occidente de Colombia, cientos de sobrevivientes y familiares regresaron al lugar donde la avalancha del Ruiz marcó sus vidas. La Iglesia católica participó en la conmemoración del 13 de noviembre, reafirmando un mensaje de fe, esperanza y respeto de quienes perdieron sus seres queridos.
El acto central de la conmemoración fue una Eucaristía frente a la imponente cruz que recuerda al antiguo Armero, presidida por monseñor Paolo Rudelli, Nuncio Apostólico de Colombia, a la ceremonia se hicieron presentes obispos del Tolima y sacerdotes que continúan acompañando a los sobrevivientes en su camino de fe.
Un llamado espiritual ante el dolor que persiste
Durante su homilía, el representante del Papa señaló que la tragedia que aún muestra cicatrices abiertas, sigue siendo una herida profunda que interpela la fe de muchos. Reafirmó que, según la fe cristiana, Dios acompaña a los que sufren, incluso en los episodios más devastadores de sus vidas.
El Nuncio invitó a quienes sufrieron la pérdida de familiares y de su tierra a construir un futuro lleno de amor y armonía. La celebración terminó con la oración de San Juan Pablo II, pronunciada en Armero en 1986 durante su visita a Colombia desde el lugar de la tragedia.
Memoria agradecida y testimonio de resiliencia
Al concluir la ceremonia, la Conferencia Episcopal de Colombia presentó un mensaje a la comunidad afectada por la tragedia. El comunicado honró la memoria de quienes fallecieron y destacó la capacidad de resiliencia de los sobrevivientes, aprendiendo de ellos que el amor permanece aún ante la pérdida.
Por su parte, monseñor José Luis Henao, arzobispo de Ibagué, jurisdicción a la que pertenece el municipio de Armero, aseguró que la Iglesia acompaña espiritualmente a quienes visitan el sitio cada año. Aseguró que el lugar se ha convertido en un gran camposanto que, lejos de apagarse, irradia un mensaje de esperanza.
La jornada de memoria finalizó con un homenaje desde el aire, donde un helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana esparció pétalos de rosa sobre el antiguo casco urbano, recordando cada año a las más de 23.000 víctimas que perdieron la vida en la avalancha que desapareció este municipio de Armero.
PRES-CC-511-25 Mnesaje a Monseñor José Luis Henao Cadavid y a toda la comunidad de la Diócesis de Líbano-Honda - 40 años tragedia de Armero
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