ADN Celam

Dolor, indignación y pedidos de paz tras la masacre de siete jóvenes en Guanajuato, México

Frente a la masacre de siete jóvenes en San Bartolo de Berrios, la Iglesia en México alzan su voz con dolor, exigiendo justicia, seguridad y una transformación que devuelva el valor sagrado a la vida humana. En un contexto de violencia que parece no tener fin, los obispos mexicanos condenan la impunidad y el abandono de las comunidades, y exhortan a las autoridades a asumir con responsabilidad su deber de proteger a la población.

Con palabras de esperanza, la Iglesia no se resigna al silencio ni al miedo, y sigue apostando por una cultura de paz que nace del Evangelio y se construye desde la justicia, la verdad y la reconciliación.

Masacre en el corazón del pueblo

La madrugada del 19 de mayo, siete jóvenes, entre ellos algunos menores de edad, fueron asesinados de manera violenta en la plaza principal de la comunidad de San Bartolo de Berrios, en el municipio de San Felipe, Guanajuato, México.

El ataque ocurrió al finalizar un evento comunitario organizado por la parroquia local con motivo del Día de las Madres. La tragedia ha generado una oleada de consternación nacional, y ha sido fuertemente condenada por la Iglesia católica, que ha elevado su voz ante la creciente espiral de violencia que afecta a México.

El crimen ha sido adjudicado por el propio grupo criminal a través de narcomantas colocadas en distintos puntos del municipio, donde también lanzaron amenazas contra otro Cártel. Una vez más, la violencia del narcotráfico cobra vidas inocentes y convierte a las comunidades rurales en escenarios de guerra.

“Porque Cristo es nuestra paz” (Ef 2,14): la voz de los obispos de México

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió el mismo día un comunicado titulado “Ante la masacre en San Bartolo de Berrios, San Felipe, Guanajuato”, donde expresa su dolor y solidaridad con las familias de las víctimas y con toda la comunidad eclesial de la Arquidiócesis de León.

Nos unimos al dolor de las familias que hoy lloran la pérdida de sus seres queridos… Que el Señor de la vida les conceda consuelo, esperanza y fortaleza en medio del sufrimiento”, escribieron los obispos.

El comunicado, firmado por el presidente, Mons. Ramón Castro Castro, y el secretario general de la CEM, Mons. Héctor M. Pérez Villareal, denuncia con firmeza la impunidad y el debilitamiento del tejido social: “Esta masacre, una más entre tantas que se repiten con dolorosa frecuencia, es un signo alarmante de la ausencia de paz en vastas regiones de nuestra nación”, señalaron.

Justicia, seguridad y promoción de paz

La Iglesia, afirman, no puede permanecer indiferente ante estos hechos. Por ello, hacen un pedido a las autoridades de todos los niveles, para que garanticen la seguridad y la justicia con responsabilidad y eficacia.

También, a la sociedad civil, para que no caiga en la desesperanza ni la indiferencia, y trabaje desde lo cotidiano por una cultura de paz. Y a las comunidades eclesiales, para que sean testigos de esperanza, promotoras de reconciliación y artesanas de paz.

Los obispos subrayan: “La violencia no se erradica solo con el uso de la fuerza, sino con una profunda transformación cultural que recupere el valor sagrado de la vida humana”.

V1_COMUNICADO_MASACRE EN GTO

León, una arquidiócesis herida

Desde la Arquidiócesis de León, el arzobispo Jaime Calderón también emitió un pronunciamiento. En su mensaje pastoral, expresó su indignación ante el asesinato de jóvenes que participaban en un evento parroquial: “Estamos indignados, consternados y condenamos este hecho”.

Reconoció que, pese a la bondad del pueblo guanajuatense, la violencia del crimen organizado se ha ensañado con la región: “Soy consciente de una realidad que la fragela y la daña, me refiero a la violenta disputa de territorio de los cárteles”, dijo.

El arzobispo pidió a las autoridades encontrar a los responsables y aplicar justicia: “Llegar a la verdad y aplicar la justicia es un deber para dar consuelo a las familias de las víctimas”, expresó. Al mismo tiempo, aseguró a los familiares su cercanía pastoral y sus oraciones: “En un servidor encontrarán consuelo y oración por sus familiares y por ustedes, que sufren por estos lamentables hechos”.

Guanajuato, tierra noble y martirizada

La masacre en San Bartolo de Berrios no es un caso aislado. Guanajuato es actualmente el estado con más homicidios en México. En lo que va de 2025, se han registrado más de 1,200 asesinatos. La disputa entre Cárteles ha sumido al estado en una dinámica de muerte y terror, con víctimas cada vez más jóvenes e inocentes.

Este crimen, por sus características, en un evento comunitario, al final de una fiesta parroquial, con menores de edad entre los asesinados, representa una afrenta a los más elementales valores de convivencia y humanidad.

La Iglesia en México, en medio del dolor y la indignación, no abandona su misión. En sus comunicados, los pastores reiteran su compromiso con las víctimas, con la denuncia del pecado estructural de la violencia y con la promoción de una cultura de paz: “El mal no tiene la última palabra” (cf. Rm 12,21), recordaron a la comunidad cristiana.

En sus palabras, resuena una invitación urgente a no claudicar ante la barbarie ni normalizar la tragedia. Porque, como recuerda el Evangelio, “Jesucristo vino a traer vida, y vida en abundancia” (Jn 10,10). La comunidad de San Bartolo de Berrios, hoy devastada, se convierte en símbolo del México que sufre, pero también del México que resiste, que no se resigna y que, desde la fe, sigue esperando la paz.

C-23-2025 Comunicado sobre el asesinato de jóvenes de nuestra comunidad de San Bartolo de Berrios

Le puede interesar: Colombia: Arquidiócesis de Cali y ONU exigen liberación de Lyan, menor secuestrado en Jamundí

Participa en los cursos y diplomados del Centro de Formación Cebitepal https://bit.ly/cebitepal_24

Escucha el Himno del Jubileo en su versión latinoamericana y caribeña https://bit.ly/41l312P

Post a comment