Durante todo el mes de julio, la Iglesia en Brasil se moviliza para visibilizar y combatir uno de los crímenes más silenciosos y crueles de nuestra época: la trata de personas. Bajo el lema “¡La trata de personas existe, y combatirla es nuestra misión!”, la Comisión Episcopal Especial para el Combate a la Trata de Personas de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) impulsa una intensa campaña nacional, en sintonía con la Campaña del Corazón Azul de la ONU, que tiene como fin sensibilizar a la sociedad sobre esta grave violación a los derechos humanos.
Mes de la lucha por la libertad
La iniciativa, bautizada como “Mes de la Lucha por la Libertad”, no es una acción aislada. Coincide con el Día Mundial contra la Trata de Personas, establecido por las Naciones Unidas el 30 de julio, y responde a un servicio permanente de la Iglesia en Brasil para erradicar esta forma de esclavitud moderna.
“La trata de personas utiliza métodos como la violencia, la manipulación, las falsas promesas de empleo y las estafas románticas para atraer a víctimas de todas las edades”, denuncia la Comisión. Las víctimas, una vez atrapadas, son sometidas a explotación sexual, trabajo forzado, adopción ilegal, extracción de órganos y actividades delictivas forzadas.
Con el objetivo de movilizar a comunidades, parroquias y organizaciones sociales, la CNBB ha puesto a disposición de la ciudadanía diversos recursos formativos y pastorales.
Ver, analizar y actuar
En este mes se desarrollaran: Cineforos con la película “Marcas Fronterizas”, que retrata con crudeza la realidad de la trata en las regiones fronterizas de Brasil, abordando su relación con la crisis migratoria y la minería ilegal.
Guía de Oración para el “Julio Azul”, elaborada por la Red “Un Grito por la Vida”, centrada en el lema “Escuchando el clamor, liberando vidas”. Se trata de una herramienta que invita a la reflexión y a la acción concreta en clave espiritual.
Publicación “En el camino hacia la lucha contra la trata de personas”, que utiliza la metodología “ver, analizar, actuar” para informar, prevenir y movilizar.
Serie “Voces de Clamor, Ecos de Esperanza”, una producción de la Red Clamor que destaca iniciativas de resistencia y acompañamiento desde la Iglesia en varios países latinoamericanos. También se sugiere la organización de audiencias públicas y manifestaciones, especialmente en torno al 30 de julio, para exigir políticas públicas eficaces contra la trata y protección integral de las víctimas.
El crimen invisible y creciente
La gravedad del delito es creciente. Un informe global divulgado a finales de 2024 reportó un aumento del 25% en el número de víctimas. Se estima que hay 2,5 millones de personas tratadas en todo el mundo, muchas de ellas invisibles ante los ojos del Estado y de la sociedad.
Los datos son alarmantes: el 38% de las víctimas son explotadas sexualmente, y el 38% por trabajo forzado. En el caso de los niños, el 45% son utilizados para trabajo análogo a la esclavitud y el 47% con fines como la mendicidad o el cr»men forzado.
La Comisión alerta que este crimen “también es una realidad en las regiones fronterizas de Brasil, tanto en el sur como en la Amazonia”. Allí, la desinformación y la vulnerabilidad social han sido aprovechadas por redes criminales organizadas. Incluso se han identificado “empresas especializadas en la trata de personas y el transporte ilegal”, cuyo accionar crece ante el aumento de la migración forzada por guerras o crisis climáticas.
Acción en red
La Iglesia brasileña, históricamente comprometida con esta causa, refuerza su llamado a todos los sectores para trabajar en red. “No se trata solo de cifras, sino de personas que sufren graves violaciones y necesitan que se respeten sus derechos y sus vidas”, recuerda la Comisión Episcopal.
Este llamado se hace eco de las palabras del Papa Francisco, quien en febrero de 2025 pidió un esfuerzo global para erradicar la trata: “Solo con la ayuda de Dios es posible superar la tentación de pensar que la trata de personas nunca será erradicada”, advirtió el Pontífice. Y añadió: “Podemos crear con valentía y eficacia iniciativas específicas para debilitar y combatir los mecanismos económicos y criminales que se benefician de la trata y la explotación”.
La Comisión Episcopal Especial para el Combate a la Trata de Personas no trabaja sola. Lo hace en articulación con organizaciones como: La Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), que lucha contra el trabajo esclavo en zonas rurales; Asbrad, que defiende los derechos de mujeres, niños y adolescentes; la Red “Un Grito por la Vida”, que en 2025 cumple 18 años de acción profética y preventiva; la Red Clamor, especialmente activa en el acompañamiento de migrantes y refugiados.
Le puede interesar: Argentina: desde Tucumán, un mensaje de esperanza y compromiso en el 209.º aniversario de Independencia
Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0
Participa en los cursos y diplomados del Centro de Formación Cebitepal https://bit.ly/cebitepal_24
Escucha el Himno del Jubileo en su versión latinoamericana y caribeña https://bit.ly/41l312P













Post a comment