La Santa Sede participa en la COP30 con una delegación de diez miembros encabezada por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, quien representa al Papa León XIV, según informó la Arquidiócesis de Belém. El jefe adjunto de la delegación es el Nuncio Apostólico en Brasil, monseñor Giambattista Diquattro, quien afirmó que en este encuentro “es necesario dar un signo concreto de esperanza”.
“Es esencial un cambio de ritmo”
En diálogo con Radio Vaticano – Vatican News, Mons. Diquattro habló sobre la urgencia de un cambio de rumbo frente a la crisis climática: “Hemos llegado a la COP30 y, más que nunca, es necesario reflexionar sobre el cambio de rumbo en materia de cambio climático”.
El nuncio recordó las palabras del Papa Francisco en su mensaje a la COP28, donde subrayó que “es esencial un cambio de ritmo, no una modificación parcial del rumbo, sino una nueva forma de avanzar juntos”. Añadió que el desafío actual es “relanzar el camino” y que “esta COP sea también un punto de inflexión: que demuestre una voluntad política clara y tangible que conduzca a una aceleración decisiva de la transición ecológica”.
Mons. Diquattro precisó que los métodos para lograrlo deben tener “tres características: ser eficientes, vinculantes y fácilmente supervisables”, y concretarse en cuatro ámbitos: “eficiencia energética; energías renovables; eliminación de combustibles fósiles; y educación para estilos de vida menos dependientes de estos”.
Las prioridades de la Santa Sede
La delegación vaticana centrará su contribución en varios ejes: En primer lugar, la educación para una ecología integral se presenta como un ámbito esencial para abordar la crisis climática. La Santa Sede insiste en la necesidad de realizar un seguimiento exhaustivo de los compromisos educativos incluidos por muchos países en sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (CDN) hasta 2035.
Otro tema de atención será la implementación del Balance Mundial (BMM), adoptado en la COP28, que busca reducir la dependencia de los combustibles fósiles. En este punto, la Santa Sede subraya que la educación es “un pilar esencial para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París”. Además, la Santa Sede llama a una reforma de la arquitectura financiera mundial, destacando el vínculo entre la deuda externa y la deuda ecológica, un tema ya abordado en la exhortación Spes non confusat.
Entre los temas figura también la Transición Justa, que debe integrar criterios económicos, sociales y ambientales, y la educación transformadora como herramienta clave. Por último, el Plan de Acción de Género ofrecerá la oportunidad de “reafirmar la carga desproporcionada que el cambio climático impone a las mujeres” y promover su participación activa en la implementación del Acuerdo de París.
Asimismo, la delegación de la Santa Sede seguirá con atención los debates sobre Pérdidas y Daños, el Objetivo Global de Adaptación, el Marco de los EAU para la Resiliencia Climática Global, el Artículo 6 del Acuerdo de París, y las cuestiones vinculadas con la protección de la selva amazónica, la agricultura y la seguridad alimentaria.
La presencia de la Iglesia en Belém
De acuerdo con la Arquidiócesis de Belém, la delegación oficial incluirá además miembros de diversos dicasterios de la Curia Romana y laicos expertos, entre ellos representantes del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
La Arquidiócesis, presidida por Mons. Alberto Taveira Corrêa, arzobispo emérito de Belém, coordina la logística y el alojamiento de la delegación vaticana, de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) y del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam). Los participantes estarán hospedados en una casa de retiros católica en la capital para facilitar su participación en las diversas actividades.
La delegación eclesial tendrá acceso a la Zona Azul (área oficial de negociaciones) y a la Zona Verde, donde se desarrollarán actividades públicas y de sensibilización.
“La Iglesia en la COP30”
Paralelamente al programa oficial de la conferencia, la Iglesia Católica organizará el espacio “La Iglesia en la COP30”, destinado a promover eventos de formación, reflexión y movilización social en torno al “cuidado de nuestra casa común”, en consonancia con las encíclicas Laudato Si’ y Laudate Deum del Papa León XIV.
Estas encíclicas, cartas papales que abordan cuestiones morales, sociales y doctrinales, serán la base espiritual de la presencia vaticana en la COP30, una cumbre donde, como afirmó el Nuncio Diquattro: “es necesario dar un signo concreto de esperanza” frente al desafío climático global.
Le puede interesar: “Actúen con urgencia y valentía”, el pedido de la Iglesia estadounidense a la COP30
Suscríbete gratis a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0
Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo http://bit.ly/3HPHn0O
Participa en los cursos y diplomados del Centro teológico Cebitepal https://bit.ly/cebitepal_24
Escucha el Himno del Jubileo en su versión latinoamericana y caribeña https://bit.ly/41l312













Post a comment