ADN Celam

Paraguay: Monseñor Osmar López inicia su ministerio como obispo de San Juan Bautista de las Misiones y Ñeembucú

Fotos: Episcopado paraguayo

Con sentimientos de gratitud, sencillez y profundo deseo de caminar junto a su pueblo, monseñor Osmar López Benítez, asumió el pasado 14 de junio su ministerio como nuevo obispo de la diócesis de San Juan Bautista de las Misiones y Ñeembucú, en Paraguay. La ceremonia a la que asistió una multitud de fieles, sacerdotes, obispos del país y autoridades civiles, fue presidida por monseñor Celestino Ocampo, obispo de Carapeguá.
.
El acto de ordenación episcopal y toma de posesión canónica se realizó en la Catedral Diocesana y fue acompañado también por el Nuncio Apostólico en Paraguay, monseñor Vincenzo Turturro, y por el cardenal Adalberto Martínez Flores, arzobispo de Asunción.

Monseñor López, designado por el papa Francisco el pasado 5 de abril, expresó en su primer saludo como obispo un emotivo mensaje de gratitud por la misión recibida. “Quiero dar gracias al Señor por su gran misericordia (…) a pesar de todas mis debilidades me ha llamado para cooperar más de cerca con él en la construcción de su reino”, afirmó.

«Un hermano que desea hacerse siervo de su fe y de su alegría»

Haciendo suyas las palabras del Papa León XIV —“fui elegido sin ningún mérito”—, el nuevo obispo destacó que asume el ministerio “con temor y temblor”, pero con la confianza puesta en Dios y en el pueblo al que se entrega. “Caminar con ustedes, mis hermanos sacerdotes, religiosas, laicos, jóvenes y enfermos (…) eso es lo que deseo”, expresó.

En su mensaje, monseñor Osmar López reconoció y valoró la labor de los agentes de pastoral y de quienes mantienen viva la fe en sus comunidades: catequistas, coordinadores, movimientos, familias. “Ustedes son quienes testifican la fe (…) mostrando el amor de Dios. No olviden nunca que nuestra mayor dignidad es ser hijos e hijas de Dios”.

El nuevo obispo también manifestó agradecimiento profundo a su diócesis de origen, Carapeguá, por el acompañamiento, y a monseñor Celestino Ocampo por haber presidido la Eucaristía y otorgado la ordenación episcopal. Igualmente, tuvo palabras emotivas para su familia, en especial para su padre, presente en la celebración, y su madre, a quien recordó con cariño.

Bajo el amparo de María y San Juan Bautista

Finalmente, monseñor López encomendó su servicio episcopal a la Virgen María, a quien considera su guía constante: “Ella es la madre que intercede (…) para que mis súplicas sean escuchadas”. Además, evocó al patrono de la diócesis: “De la mano de ella quisiera anunciar a su hijo Jesucristo como lo hizo San Juan Bautista: ‘He ahí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo’”.

Fue una ceremonia marcada por la emotividad y el compromiso del nuevo prelado, acompañada además de canto y oración. De esta manera se marca la impronta del inicio de un nuevo pastoreo para la diócesis de San Juan Bautista de las Misiones y Ñeembucú.

 

Le puede interesar: Patricia Gualinga, voz amazónica, se suma al Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU

 

Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0

Participa en los cursos y diplomados del Centro de Formación Cebitepal https://bit.ly/cebitepal_24

Escucha el Himno del Jubileo en su versión latinoamericana y caribeña https://bit.ly/41l312P

Post a comment