La Iglesia panameña, en el marco de la festividad de la Exaltación de la Cruz, celebró una eucaristía donde conmemoró el sexagésimo quinto aniversario del Servicio Nacional de Migración, resaltando de manera especial la entrega de los funcionarios que, con sacrificio protegen, guían y acompañan el país.
Durante la homilía, monseñor Rafael Valdivieso, obispo de Chitré y delegado de la Conferencia Episcopal Panameña para la Fuerza Pública, mostró un sentido agradecimiento por el trabajo que desarrolla esta institución y de todos los estamentos de seguridad. “Hoy damos gracias por lo que ustedes dan a la patria abrazando día a día la cruz”, afirmó.
- Foto: Episcopado panameño
- Foto: Episcopado panameño
El sentido cristiano del sacrificio y la misión pública
El prelado recordó que la cruz no precisamente significa dolor, sino la actitud con la que se asumen los sacrificios y los momentos difíciles de la vida. Subrayó que, así como Cristo asumió el dolor en la cruz, todo servidor público tiene la misión de salvaguardar la vida que se le ha encomendado y afrontar las pruebas con valentía, constancia y caridad.
En este sentido, indicó que abrazar la cruz es también asumir riesgos y dificultades en beneficio del interés colectivo, resaltando que, esta es una senda que los funcionarios de migración recorren a diario para resguardar la seguridad y sembrar optimismo en contextos desafiantes.
Migración y desafíos en el Tapón del Darién
El obispo hizo especial énfasis en la misión que cumple el Servicio Nacional de Migración en la región del Darién, donde miles de personas en tránsito tienen que enfrentar condiciones degradantes. Allí —indicó—, el trabajo abnegado de los agentes se transforma en un “signo de esperanza” para quienes buscan una vida digna lejos de su tierra.
Además, mostró haber sido testigo de la de la sensibilidad y preocupación de los funcionarios frente al sufrimiento de tantas familias y niños migrantes, pese a la falta de medios y escasez que tienen. Ese compromiso, señaló, “es una cruz abrazada con humanidad, con compasión y con firmeza en el deber”.
- Foto: Episcopado panameño
Un llamado a la fortaleza y a la esperanza
“Las pruebas y exigencias hacen parte de la vida y se convierten en una enseñanza”, aseguró Valdivieso, pero se transforman luego en fuente de sabiduría y fortaleza al afrontarlas desde el servicio del bien común. Fue así como invitó a los presentes a seguir siendo custodios de la seguridad, la paz y la esperanza, aún sacrificando su propia vida.
“Que el Señor nos conceda siempre ese amor a los hermanos, la familia, amigos y a la patria que transforma las dificultades en una entrega fecunda”, concluyó el prelado su reflexión.
Le puede interesar: Eutanasia, aborto y migración: el Cardenal Chomalí plantea su visión frente a los debates nacionales en Chile
Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0
Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo http://bit.ly/3HPHn0O
Participa en los cursos y diplomados del Centro teológico Cebitepal https://bit.ly/cebitepal_24
Escucha el Himno del Jubileo en su versión latinoamericana y caribeña https://bit.ly/41l312
















