ADN Celam

“Existe un vínculo indisoluble entre nuestra fe y los pobres”: Papa León XIV anima la Campaña de la Fraternidad sobre vivienda digna en Brasil

Al iniciar el tiempo cuaresmal, el Papa León XIV dirigió un mensaje al pueblo brasileño en el que invita a vivir este período litúrgico como un camino de conversión, oración y compromiso con los más pobres, poniendo el acento pastoral en la falta de vivienda digna, tema de la Campaña de la Fraternidad de este año.

El Pontífice abrió su reflexión retomando una enseñanza de San Agustín sobre la vivencia espiritual de la Cuaresma, recordando que es un tiempo que llama a intensificar la vida interior. Citando el Sermón 210, señaló que es la época que recuerda “el deber de dedicarnos a la oración y al ayuno más que en cualquier otro tiempo del año”, y resaltando que este itinerario espiritual quiere “iluminar nuestras almas y disciplinar nuestros cuerpos”.

Desde esta perspectiva, explicó que el tiempo cuaresmal constituye “un llamado especial de Dios a una auténtica conversión”, que implica reorientar toda la vida hacia Él siguiendo los pasos de Cristo en el desierto mediante el ayuno y la penitencia. A la vez, remarcó que la experiencia espiritual no puede desligarse de la caridad, recordando que en este período “somos invitados a practicar con renovado empeño la virtud de la caridad con los más pobres y necesitados”, con quienes Cristo mismo se identifica.

Más de seis décadas de solidaridad

El mensaje pontificio reconoce el camino histórico de la Iglesia brasileña, que desde hace más de sesenta años impulsa la Campaña de la Fraternidad como expresión pastoral de la Cuaresma. Este proceso, dijo, orienta la acción evangelizadora y caritativa hacia los pobres, “los verdaderos destinatarios de nuestro amor preferencial”.

En esta línea, retomó su exhortación apostólica Dilexi te, insistiendo en que “existe un vínculo indisoluble entre nuestra fe y los pobres” y que, por ello, la Iglesia está llamada a “empeñarse cada vez más en resolver las causas estructurales de la pobreza”.

Inspirada en el lema “Él vino a habitar entre nosotros”, la campaña de este año propone volver la mirada hacia quienes padecen la falta de vivienda digna, una realidad que afecta a millones de personas y que interpela tanto a la Iglesia como a la sociedad.

La vivienda, síntesis de múltiples exclusiones

El Papa evocó la enseñanza de San Juan Pablo II, quien advertía sobre la gravedad del problema habitacional. Citando la encíclica Sollicitudo Rei Socialis, recordó el llamado a mirar “a los millones de seres humanos privados de una vivienda adecuada, o incluso sin ninguna vivienda”.

Asimismo, retomó la afirmación de que la falta de vivienda “debe ser considerada como el signo y la síntesis de una serie de insuficiencias económicas, sociales, culturales o simplemente humanas”, resaltando el carácter estructural de esta problemática.

El Pontífice expresó su deseo de que la reflexión promovida por la campaña no se limite a respuestas emergenciales. Si bien reconoció el valor de las ayudas inmediatas, subrayó que el desafío es más hondo: generar una conciencia permanente de solidaridad. En ese sentido, señaló que compartir los dones recibidos “no puede restringirse a un período del año, a una campaña o a algunas acciones puntuales”, sino que debe convertirse en “una actitud constante” que lleve al encuentro de Cristo presente en quienes no tienen dónde vivir.

Políticas públicas, confianza mariana y Bendición Apostólica

El mensaje también incluyó una exhortación a las autoridades gubernamentales. El Papa manifestó su deseo de que las iniciativas nacidas de la Campaña de la Fraternidad inspiren políticas públicas capaces de mejorar las condiciones de vivienda de la población más vulnerable, insistiendo en la necesidad de un trabajo conjunto entre Iglesia, Estado y sociedad.

La misiva confía estos anhelos a la intercesión de la Virgen que, recordó, “no encontró morada en Belén para dar a luz al Redentor”. El Papa evocó particularmente a Nuestra Señora de Aparecida, patrona del país, cuya casa se encuentra en el Santuario Nacional de Aparecida.

El mensaje concluye con la concesión de la Bendición Apostólica, de manera especial para quienes trabajan para que todos tengan acceso a una vivienda digna, expresando así el horizonte social y evangélico que la Iglesia propone para este tiempo cuaresmal.

Lettera-Pontificia__compressed

Le puede interesar: Secretario adjunto del Celam: “La Cuaresma nos invita a pasar del protagonismo al servicio de verdad”

Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0

Descarga la versión popular de Rerum novarum, la encíclica primera encíclica que marcó la historia social de la Iglesia https://bit.ly/4q1aKho

Descubre la nueva oferta 2026 de cursos, diplomados y licenciaturas en el Cebitepal https://bit.ly/4aHAue1

Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo https://bit.ly/46cGUiB

Post a comment