ADN Celam

Padre Ariel Suárez retrata crisis en Cuba y afirma que el pueblo anhela una vida digna

Foto: Internet

Dentro de una realidad desafiante, caracterizada por la escasez de recursos, la crisis energética y el creciente empobrecimiento de la población, la Iglesia católica en Cuba sigue cercana al pueblo. Así lo señaló el padre Ariel Suárez Jáuregui, secretario adjunto de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, en declaraciones a Vatican News.

Desde la capital cubana, el sacerdote abrió su corazón para describir la realidad de los habitantes de la Isla y el papel que la Iglesia viene cumpliendo como signo de esperanza y consuelo para el pueblo.

Una realidad marcada por la escasez

Según explicó el sacerdote, el país atraviesa una situación “francamente difícil”, pues la crisis energética ha agravado múltiples dificultades que ya golpeaban a la sociedad cubana, intensificado problemas estructurales que ya impactaban la cotidiana de la población. Según describe el sacerdote, entre las consecuencias más visibles se encuentran la disminución del transporte público y privado, la reducción de horarios laborales y educativos, y el deterioro de servicios esenciales. En las ciudades, especialmente en La Habana, la acumulación de basura y la escasez de combustible evidencian las limitaciones que afectan al país.

La situación se agrava con el aumento del costo de los alimentos y la escasez de medicamentos, esto último ha generado que los servicios médicos funcionen con limitaciones y operaciones quirúrgicas solo se realizan cuando existe peligro inminente para la vida del paciente. Además, el acceso al agua potable se complica para quienes dependen de camiones cisterna que no pueden desplazarse con normalidad por la escasez de combustible.

De cara a este escenario, el directivo subrayó que el pueblo cubano carga con el cansancio y el dolor acumulados durante décadas de dificultades. Aun así —añadió— permanece vivo el deseo de “una vida digna y feliz en esta tierra”.

Una Iglesia que permanece cercana

En medio de estas dificultades, Suárez asegura que la Iglesia procura mantener su misión pastoral y social, aun en medio de limitaciones logísticas que afectan el desplazamiento de sacerdotes y agentes pastorales.

En las comunidades se sigue anunciando el Evangelio, celebrando los sacramentos, ofreciendo catequesis a niños y jóvenes y acompañando a enfermos y personas privadas de libertad. Además, continúan los procesos de formación cristiana, la preparación al matrimonio, entre otras acciones.

Según explicó el padre Suárez, durante la Cuaresma las parroquias ofrecen espacios de retiro, celebraciones penitenciales y el tradicional vía crucis. Sin embargo, en áreas rurales o alejadas algunas actividades han debido disminuir por las dificultades de traslado causadas por la falta de combustible.

 

Caridad y solidaridad en tiempos difíciles

Según relató el sacerdote, las crecientes necesidades han impulsado iniciativas solidarias en favor de los más vulnerables. En diversas parroquias se han habilitado comedores para adultos mayores y personas en situación de pobreza, mientras que en otras comunidades voluntarios preparan y reparten alimentos a quienes viven en las calles o en espacios públicos.

A estas iniciativas se suman la colaboración de diversos movimientos eclesiales y el apoyo de organizaciones internacionales de la Iglesia, que contribuyen a sostener la ayuda a los más vulnerables. El sacerdote destacó el servicio generoso y silencioso de religiosos y religiosas que atienden hogares de ancianos y centros para personas con enfermedades mentales, a pesar de las dificultades causadas por la falta de personal y transporte.

Testimonios concretos de servicio

El sacerdote habló de la labor solidaria que se realiza en la parroquia donde sirve desde hace más de una década. Allí, voluntarios preparan cada miércoles almuerzo para unos 150 adultos mayores, reparten semanalmente alimentos y bebidas a cerca de 100 personas sin hogar y, dos veces al mes, organizan comidas para familias vulnerables.

El sacerdote destacó la entrega generosa de los voluntarios, que, incluso enfrentando situaciones personales complejas, continúan sirviendo con generosidad y entusiasmo.

Esperanza sostenida por la fe

La Iglesia cubana agradeció las palabras de cercanía del Papa León XIV, quien expresó su preocupación por la situación del país y alentó el diálogo como camino para aliviar el sufrimiento del pueblo. Según el padre Suárez, este gesto ha sido percibido como un signo de comunión y respaldo, y sus palabras han ayudado a proyectar ante el mundo la voz de un pueblo que sufre, pero que no pierde la esperanza.

En este tiempo cuaresmal, el sacerdote invitó a los fieles a volver la mirada a Cristo y a no dejarse vencer por la desesperanza. Confió en que el dolor del pueblo cubano no desemboque en violencia, sino que fortalezca el testimonio del amor. “Que podamos amar siempre y proclamar la victoria del amor”, afirmó, confiando en la esperanza que conduce hacia la Pascua.

 

 

Le puede interesar: Colombia: Monseñor Héctor Fabio Henao pide proteger la democracia y evitar violencia ante riesgos de violencia electoral

 

Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0

Descarga la versión popular de Rerum novarum, la encíclica primera encíclica que marcó la historia social de la Iglesia https://bit.ly/4q1aKho

Descubre la nueva oferta 2026 de cursos, diplomados y licenciaturas en el Cebitepal https://bit.ly/4aHAue1

Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo https://bit.ly/46cGUiB

Post a comment