ADN Celam

Encuentro en Santo Domingo destaca cultura del cuidado como rostro creíble del Evangelio latinoamericano

Con un llamado a “despertar como Iglesia, vivir en vigilancia y asumir con humildad la misión de cuidar a los más vulnerables”, monseñor Héctor Rafael Rodríguez, arzobispo de Santiago de los Caballeros y presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano, presidió la eucaristía de apertura del III Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Responsables de Prevención de Abusos, que se desarrolla del 2 al 4 de septiembre en Santo Domingo.

La jornada de estos días reúne a 53 responsables de prevención de abusos de Conferencias Episcopales y de la vida religiosa de América Latina y el Caribe. La cita que fue convocada por el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) junto a la Conferencia del Episcopado Dominicano, se anima con el lema: “La cultura del cuidado en la Iglesia de América Latina y el Caribe: Una mirada desde la sinodalidad”.

Una Iglesia despierta y vigilante

En su reflexión, el arzobispo Rodríguez instó a no ser “una Iglesia adormecida ni indiferente” ante el sufrimiento de las víctimas de abuso. Tomando la primera carta de San Pablo a los Tesalonicenses, observó que “el abuso se alimenta del silencio, la complicidad y la oscuridad”, mientras que la Iglesia debe estar siempre “despierta, en escucha y con capacidad de reconocer sus errores”.

El líder religioso hizo ver que la verdadera autoridad de la Iglesia no debe estar basada en el poder, sino en el servicio que sana y libera, como lo demostró Jesús durante su vida ministerial. “No podemos negociar con el mal ni tolerar el encubrimiento. Nuestra misión es clara: hacer presente la fuerza liberadora del Evangelio en cada rincón de nuestra Iglesia”, apuntó.

El cuidado como estilo de ser Iglesia

En sintonía con el tema propuesto para este encuentro, monseñor Rodríguez afirmó que la cultura del cuidado no debe entenderse como una estrategia pastoral momentánea, sino como un estilo de ser Iglesia en el siglo XXI. “Si no cuidamos, no evangelizamos. Si no protegemos a los pequeños, traicionamos el Evangelio”, expresó.

En este contexto, el directivo del episcopado dominicano destacó tres actitudes fundamentales de la sinodalidad: escuchar juntos —especialmente a las víctimas—, discernir juntos —obispos, sacerdotes, religiosos y laicos— y caminar juntos, evitando iniciativas aisladas para asumir un compromiso eclesial compartido.

Compromiso que marque un antes y un después

El anfitrión de este encuentro fue enfático en señalar que, este encuentro debe marcar una transformación en el camino de la Iglesia latinoamericana y caribeña hacia la prevención de abusos de niños, niñas y personas vulnerables.

Necesitamos revisar estructuras, acompañar con ternura a las víctimas, y ser signo de esperanza en medio del mundo”, mencionó. Del mismo modo, consagró este proceso a la protección de María, Nuestra Señora de la Altagracia, “que supo custodiar la vida frágil del Niño Dios y hoy nos enseña a custodiar la vida de cada niño, joven y hermano vulnerable”.

 


Le puede interesar: Cardenal Chomalí sobre eutanasia: “La medicina no tiene vocación de terminar con una vida humana”

 

Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0

Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo http://bit.ly/3HPHn0O

Participa en los cursos y diplomados del Centro teológico Cebitepal https://bit.ly/cebitepal_24

Escucha el Himno del Jubileo en su versión latinoamericana y caribeña https://bit.ly/41l312

Post a comment