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El último adiós a Monseñor Fernando Sáenz Lacalle, arzobispo emérito de San Salvador

Este lunes, 02 de mayo se realizó la eucaristía de exequias, de cuerpo presente, de Monseñor Fernando Sáenz Lacalle, arzobispo emérito de San Salvador, fallecido el 28 de abril por complicaciones derivadas del Alzheimer, enfermedad de la que fue diagnosticado en 2012.


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La eucaristía se realizó en la Catedral metropolitana y fue celebrada por Monseñor José Luis Escobar Alas, actual arzobispo de San Salvador. En su homilía, ha expresado su admiración y respeto por Monseñor Sáez Lacalle.

“Movidos por la fe y la esperanza podemos imaginar la inmensa alegría de Mons. Sáenz al llegar al Cielo y encontrarse con Mons. Luis Chávez y González, Mons. Oscar Romero, Mons. Rivera Damas, Mons. José Adolfo Mojica, Mons. Oscar Barahona y Mons. Eduardo Alas, que le dan la bienvenida”, ha dicho.

Por tanto, “ahora toca a nosotros continuar la Misión, contamos con los hermosos ejemplos de Ellos. Abracemos la cruz del Señor y perseveremos hasta el final, fieles a Cristo, amándolo profundamente en nuestros hermanos, principalmente en los más pobres”.

Al culminar la eucaristía, el cuerpo fue trasladado a la cripta en el sótano de la Cat, donde reposará junto a San Óscar Arnulfo Romero.

Condolencias del Papa Francisco

En una carta firmada por el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, el Papa Francisco hizo llegar sus condolencias a familiares y a los miembros de la prelatura de Santa Cruz y del Opus Dei.

El Sumo Pontífice ha destacado las virtudes de “este abnegado pastor, que durante años y con generosa fidelidad entregó su vida al servicio de Dios y de la Iglesia, primero como obispo auxiliar de Santa Ana y, luego, como pastor de esa arquidiócesis”.

“El Santo Padre ofrece sufragios por el eterno descanso de su alma, al mismo tiempo que, como signo de fe y esperanza cristiana en el señor resucitado, imparte con afecto la confortadora bendición apostólica”, acotó el Cardenal.

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Sobre Monseñor Sáenz Lacalle

Nació el 16 de noviembre de 1932 en Cintruénigo, Municipio de Navarra, España. Estudió Ciencias Químicas en la Universidad de Zaragoza, y, obtuvo el doctorado en Teología en la Pontificia Universidad Lateranense (Roma), en 1959; con la tesis: La participación de los fieles en la Víctima del Sacrificio de la Misa a la luz de la Liturgia.

Su ordenación sacerdotal tuvo lugar en Madrid, el 9 de agosto de 1959, incardinándose en la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz (Prelatura del Opus Dei). En 1962, después de permanecer casi 3 años en Costa Rica, fue enviado a nuestro país, donde colaboró con la recién iniciada labor del Opus Dei.

El 22 de diciembre de 1984, el Papa Juan Pablo II lo nombró obispo auxiliar de Santa Ana. Fue ordenado obispo el 6 de enero de 1985, por San Juan Pablo II; momento a partir del cual se entregó a su nueva misión, la que desempeñó hasta 1995.

En ella una de sus obras más importantes fue el impulso que dio a la recién fundada Universidad Católica de El Salvador (UNICAES). Lugar donde impartió clases, gestionó becas en universidades extranjeras para capacitar al personal docente, etc.

El 3 de julio de 1993, fue nombrado Administrador apostólico del Ordinariato militar, cargo que desempeñó hasta 1997.  Todavía con la Administración castrense, recibió el cargo de Arzobispo de San Salvador; la noticia de su nombramiento fue dada a conocer en abril de 1995 por la Nunciatura Apostólica en nuestro país.

Fue el sexto arzobispo de la Arquidiócesis de San Salvador, sucesor de Mons. Arturo Rivera Damas. Tomó posesión del cargo el 13 de mayo, fiesta de Nuestra Señora de Fátima, de 1995. En su homilía de toma de posesión se puso bajo el amparo de María santísima, cito sus palabras: Me pongo bajo su protección… siempre y más aún en esta ocasión.

Lea la Homilía del Arzobispo de San Salvador a continuación:

HOMILIA - FUNERAL DE MONS. SÁENZ LACALLE

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