Las celebraciones del fin de año, vuelven a generar en la Iglesia católica del Paraguay preocupación por el uso indiscriminado de la pirotecnia, generando impacto en la salud y la convivencia, de manera especial en niños que presentan trastorno del espectro autista (TEA), al respecto hacen un llamado a «que prevalezca el encuentro, el amor y el respeto por el prójimo».
Frente a esta preocupación, el arzobispo de Asunción, cardenal Adalberto Martínez Flores, alentó a las familias a sumarse a la campaña “Más luces, menos ruidos”, una propuesta que invita a repensar las formas de celebrar estas festividades desde el cuidado del otro.
El arzobispo advirtió que el uso de pirotecnia sonora conlleva riesgos graves que suelen ser relativizados. Sus efectos alcanzan directamente a niños, personas mayores, personas con discapacidad y animales, además de afectar al ambiente, por lo que reiteró que celebrar implica cuidar la vida y evitar prácticas que deriven en dolor o accidentes.
Celebrar sin dañar al prójimo
Desde la arquidiócesis hacen ver que “el espíritu de las fiestas pierde sentido cuando se construye sobre el sufrimiento ajeno”. El llamado pastoral que la Iglesia propone es a dejar de lado el ruido para dar lugar a gestos que construyan convivencia y no ponga en peligro la salud ni la integridad de las personas.
La campaña “Más luces, menos ruidos” se fortalece como una propuesta de alcance social que invita a celebrar desde el respeto y la responsabilidad compartida, reforzando la empatía y el cuidado mutuo en tiempos de especial encuentro comunitario.
El impacto del ruido en personas con autismo
El mensaje del Arzobispado encuentra eco en el trabajo que realiza TEA Paraguay, organización que refuerza la campaña de concientización bajo el lema “Esta fiesta solo estalla en sonrisa”. La entidad insiste en la necesidad de reducir el uso de pirotecnia sonora por el fuerte impacto que tiene en las personas con trastorno del espectro autista.
Por su parte, la psicopedagoga Ana Britez, integrante de la asociación, explicó que muchas personas con autismo presentan una alta sensibilidad sensorial, especialmente frente a estímulos auditivos. La especialista explica que los sonidos repentinos, intensos y las vibraciones de los fuegos artificiales pueden generar un sufrimiento profundo, desencadenando crisis, llantos, ansiedad extrema y otras reacciones severas que afectan tanto a quien las padece como a su entorno familiar.
Desde TEA Paraguay remarcan que evitar la pirotecnia sonora no es una renuncia a la celebración, sino una oportunidad para construir fiestas más inclusivas. Concientizar implica comprender que un gesto aparentemente festivo puede convertirse en una experiencia dolorosa para otros, y que la alegría compartida solo es posible cuando nadie queda excluido.
Le puede interesar: Chile: Más de 400 personas fortalecieron su vida y su esperanza a través de proyectos de la Pastoral Social Caritas Valparaíso
Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0
Inscríbete en “Together”, la plataforma de formación masiva sobre sinodalidad https://bit.ly/4mkqeuk
Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo https://bit.ly/46cGUiB
Escucha el Himno del Jubileo en su versión latinoamericana y caribeña https://bit.ly/41l312</a














Post a comment