ADN Celam

Cuaresma de Fraternidad 2026 pone en el centro la dignidad de las personas mayores en Chile

Bajo el lema “Bienaventurados los viejos: porque en ellos habita la memoria, sabiduría y futuro”, la Iglesia católica en Chile dio inicio este Miércoles de Ceniza a la Cuaresma de Fraternidad 2026, una campaña solidaria que durante 40 días tiene como propósito visibilizar, acompañar y dignificar la vida de las personas mayores, especialmente aquellas que viven en contextos de vulnerabilidad.

Impulsada por Cáritas Chile, la iniciativa se desarrollará desde el 18 de febrero hasta el 29 de marzo, Domingo de Ramos, movilizando a comunidades parroquiales, colegios y organizaciones eclesiales de todo el país en torno a una tradición solidaria que nació en 1982.

En esta edición, la campaña propone derribar prejuicios y situar a las personas mayores “en el centro del cuidado eclesial”, reconociendo en ellas no solo una historia acumulada, sino un testimonio de fe y resiliencia imprescindible para las nuevas generaciones.

Fondo solidario para proyectos de personas mayores

Los aportes reunidos durante el tiempo cuaresmal permitirán financiar el Fondo Nacional de Cuaresma, destinado a sostener proyectos orientados a responder a las necesidades más urgentes de personas mayores en situación de vulnerabilidad en distintos territorios del país.

Estas iniciativas contemplan acompañamiento, atención social y generación de espacios comunitarios que combatan la soledad, la exclusión y la precariedad que afecta a miles de adultos mayores.

Desde la organización de la campaña sostienen que cada contribución, por pequeña que parezca, tiene un impacto. Así lo expresó José Tomás Silva, encargado de Gestión de Recursos de Cáritas Chile: “Nuestra austeridad cuaresmal tiene un propósito transformador. Al desprendernos de algo pequeño, permitimos que Caritas genere espacios de dignidad, salud y compañía para miles de personas mayores que hoy enfrentan la soledad o la precariedad”.

Donación digital

Asimismo, manifestó que la campaña funciona como “el puente técnico y humano que conecta la generosidad de los fieles con la realidad más urgente de nuestros territorios”.

Para facilitar la participación, se ha fortalecido la modalidad de donación digital mediante una alcancía virtual disponible en el sitio oficial de la campaña, que permite realizar transferencias y pagos electrónicos seguros, complementando las tradicionales alcancías físicas distribuidas en parroquias y centros educativos.

El horizonte espiritual propuesto por el Papa

La campaña se articula además con el mensaje cuaresmal de Papa León XIV, quien propone para 2026 un itinerario espiritual centrado en dos ejes: la escucha y el ayuno, orientados a construir una verdadera “civilización del amor”.

Sobre la escucha, el Pontífice expresa que es el primer signo de relación auténtica e invita a abrir espacio a la Palabra de Dios para aprender a oír “el clamor de los oprimidos”, evitando la indiferencia ante los sufrimientos que atraviesan a la humanidad.

En cuanto al ayuno, plantea una comprensión que va más allá de la privación alimentaria, proponiendo también ayunar de palabras hirientes, desarmar el lenguaje y renunciar al juicio inmediato y a la calumnia, promoviendo en su lugar la amabilidad, especialmente en la vida cotidiana y en las redes sociales. El Papa insiste además en que la conversión cuaresmal no es individual, sino comunitaria, e invita a parroquias y grupos eclesiales a caminar unidos escuchando tanto a los pobres como a la tierra.

Escuchar la memoria viva del pueblo

En este contexto, la Cuaresma de Fraternidad en Chile se presenta como una concreción pastoral de ese llamado. Escuchar el clamor de las personas mayores se convierte en un primer paso hacia una conversión real, capaz de traducirse en gestos solidarios y políticas de cuidado.

La campaña tiene como fin que esa escucha no quede en el plano discursivo, y que se transforme en acciones tangibles de acompañamiento, apoyo y dignificación, entendidas como una verdadera expresión de la caridad cristiana.

Vivir esta Cuaresma, subrayan sus promotores, es también aprender a reconocer la presencia de Cristo en la memoria, la fe y la sabiduría de quienes han sostenido la vida de las comunidades a lo largo del tiempo, convirtiendo la solidaridad en signo de esperanza.

Le puede interesar: “Sanar la herida, abrazar la vida”: Cáritas Venezuela inicia su Campaña Compartir 2026 con una ruta de sanación integral

Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0

Descarga la versión popular de Rerum novarum, la encíclica primera encíclica que marcó la historia social de la Iglesia https://bit.ly/4q1aKho

Descubre la nueva oferta 2026 de cursos, diplomados y licenciaturas en el Cebitepal https://bit.ly/4aHAue1

Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo https://bit.ly/46cGUiB

Post a comment