ADN Celam

Obispo amazónico comparte poema dedicado a la mujer como “regalo de amor”

El misionero español Rafael Cob García, obispo del Vicariato Apostólico de Puyo en Ecuador, ha escrito un poema titulado “Mujer, regalo de amor”, una reflexión espiritual y agradecida sobre la dignidad y la misión de la mujer, inspirada en la experiencia familiar y en la fe cristiana.

En el texto, el prelado resalta a la mujer como un don de Dios para la humanidad y resalta su vocación de amor, cuidado y vida. Desde los primeros versos afirma: “Eres niña y eres joven, eres divina mujer, porque Dios que te creó, lo mejor de su saber”, remarcando que la mujer es obra querida del Creador.

El poema también evoca el papel de la maternidad y del cuidado familiar. En una de las estrofas se describe a la mujer como quien recibe de Dios capacidades para amar y proteger la vida: “Quiso Dios darte unas manos para abrazar a tus hijos… unos oídos que escucharán sus gemidos y quejidos”.

“La mujer es armonía de música celestial”

A lo largo de los versos, Mons. Cob presenta a la mujer como madre, esposa y servidora de la vida cotidiana. “Con el tiempo aprendiste a ser madre servidora… fiel esposa de su esposo, de sus hijos cuidadora”, expresa el poema, resaltando la entrega silenciosa que muchas mujeres realizan en sus hogares y comunidades.

La obra concluye con un agradecimiento a Dios por el don de la madre y por el amor que ella representa: “La mujer es armonía de música celestial que compuso el rey del cielo desde su eternidad”, escribe el obispo, quien finaliza dedicando su canto a la mujer que le dio la vida: “la mujer que yo más quiero, la madre que me crió”.

Mons. Rafael Cob, nacido en España y misionero en la Amazonía ecuatoriana, ha dedicado gran parte de su ministerio pastoral al acompañamiento de comunidades amazónicas y pueblos indígenas. Desde 1998 es obispo del Vicariato Apostólico de Puyo, territorio misionero en la región amazónica del Ecuador.

MUJER

Regalo de amor

 

Eres niña y eres joven, eres divina mujer

Porque Dios que te creó, lo mejor de su saber.

 

Quiso Dios darte unos ojos que reflejen su mirada. Que embelesen a los hombres y por Dios seas amada. Que tu cuerpo sea templo de la vida don sagrada.

 

Quiso Dios darte unas manos, para abrazar a tus hijos. Unos labios que besarán sus mejillas sonrosadas. Los oídos que escucharan sus gemidos y quejidos. Unos pies para el camino y un corazón con latidos.

 

Con el tiempo aprendiste a ser madre servidora, Que a todos atendiste, con amor y sin demora. Fiel esposa de su esposo, de sus hijos cuidadora.

 

Hoy le decimos a Dios, gracias por tan gran regalo, que no se puede pagar el cariño de una madre, es copia de amor divino, es fuego y amor de padre, que no se puede olvidar porque llevamos su sangre.

 

La mujer es armonía de música celestial,

que compuso el rey del cielo desde su eternidad,

yo canto con alegría la vida que ella me dio,

la mujer que yo más quiero ,la madre que me crió. Como el sol que me ilumina, hoy mi Dios me la bendiga, por su trabajo y fatiga por dar amor sin medida.

 

Rafael Cob

Le puede interesar: Iglesia en Bolivia: “Atentar contra una mujer es atentar contra la vida misma”

Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0

Descarga la versión popular de Rerum novarum, la encíclica primera encíclica que marcó la historia social de la Iglesia https://bit.ly/4q1aKho

Descubre la nueva oferta 2026 de cursos, diplomados y licenciaturas en el Cebitepal https://bit.ly/4aHAue1

Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo https://bit.ly/46cGUiB

Post a comment