Marcada por la invitación a ser "luz juntos" y a reconocer la diversidad como una riqueza para la misión, cerró la segunda jornada del Encuentro Regional del Caribe convocado por el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), que reúne del 8 al 11 de junio en Trinidad y Tobago a delegados de la región.
La eucaristía fue presidida por monseñor Lizardo Estrada Herrera, secretario general del Celam, mientras que la homilía fue proclamada en inglés por el padre Donald Chambers, secretario general de la Conferencia Episcopal de las Antillas, y en español por el padre Eric García, secretario general adjunto del organismo continental.
A partir del Evangelio de san Mateo, la homilía centró su reflexión en el llamado de Jesús a ser luz para los demás, una invitación que, según se subrayó, adquiere especial relevancia para las Iglesias del Caribe en medio de los desafíos que enfrenta la región.


Ser luz en medio de las dificultades
La reflexión destacó que la luz “atrae, convoca y despierta esperanza”, por lo que los cristianos están llamados a hacerla visible con su vida y sus obras. “No basta con poseer la luz; deben brillar”, se afirmó durante la celebración.
Iluminados por el pasaje del profeta Elías y la viuda de Sarepta, se destacó que Dios actúa aun en medio de las situaciones más adversas. Se recordó que ambos personajes fueron instrumentos de su providencia y llegaron a convertirse en “una luz de esperanza en un paisaje cubierto por la oscuridad”.
Sin dejar de lado la realidad concreta de los pueblos caribeños, se recordó las profundas heridas dejadas por la esclavitud, el colonialismo y las políticas de división, así como los desafíos que enfrenta actualmente el Caribe ante las migraciones, la violencia, la explotación económica y los efectos del cambio climático./

Una vocación compartida
Fue así, como la reflexión invitó a preguntarse “¿Cómo podemos ser luz juntos?”. Desde esa mirada, se llamó a no dejar que las diferencias lingüísticas, políticas o culturales se conviertan en factores de división, sino a reconocerlas como “un don para la misión”.
Asimismo, se resaltó el valor de la estructura de gobernanza del Celam, "que reconoce la realidad única del Caribe a pesar de nuestras diversas lenguas y culturas". En ese sentido, se recordó que “compartimos una historia común, desafíos comunes y una vocación común”.

Detectores de la gracia
La experiencia de fraternidad vivida por los participantes durante el encuentro fue presentada como una muestra concreta de esa comunión. La apertura al servicio, la hospitalidad y la disposición para vencer las barreras del idioma hicieron posible experimentar “un creciente sentido de pertenencia” y una “alegría contagiosa”.
Como conclusión, la homilía exhortó a los participantes a convertirse en “detectores de la gracia”, descubriendo la acción de Dios en la riqueza cultural y humana de la región. “Nuestra diversidad no tiene por qué ser una barrera. Puede convertirse en un camino por el cual el Espíritu Santo nos forma en un solo cuerpo y un solo testimonio”, se subrayó.
La celebración eucarística estuvo animada por el Ministerio de Música de la comunidad Cristo Rey de Les Efforts, perteneciente a la Iglesia católica de Trinidad y Tobago. Con sus cantos y la participación de sus integrantes, este grupo de las Antillas acompañó la liturgia y contribuyó a crear un ambiente de oración y comunión entre los participantes del Encuentro Regional del Caribe.
Le puede interesar: Encuentro Regional del Caribe: monseñor Gordon llama a transformar la sociedad desde el kerigma
Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0
Descubre la nueva oferta 2026 de cursos, diplomados y licenciaturas en el Cebitepal https://bit.ly/4aHAue1
Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo https://bit.ly/46cGUiB
