ADN Celam

El CELAM promulga Política Institucional de Cuidado y Protección de menores y personas vulnerables

Interpelado por el sufrimiento que los mismos miembros de la Iglesia han sido y son capaces de provocar con sus conductas delictivas o inadecuadas, el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño presenta su Política Institucional de Cuidado y Protección; consciente de que junto a toda la Iglesia del continente, tiene la responsabilidad de velar por la integridad de todas las personas que entren en contacto con el organismo y a quienes dirige la acción pastoral que constituye su misión.

El Decreto firmado por los obispos Miguel Cabrejos y Jorge Lozano; presidente y secretario general del organismo respectivamente; promulga la «Política Institucional de Cuidado y Protección» del Celam en conformidad con el texto aprobado por los miembros de la presidencia y estableciendo que dichas políticas entrarán en vigor ad experimentum por tres años a partir de su publicación en el boletín ADN Celam; medio oficial del organismo. El objetivo es «instituir un instrumento para crecer y caminar juntos como Pueblo de Dios, una Iglesia experta en humanidad capaz de iluminar los diversos ámbitos de nuestra realidad cotidiana,» se lee en el documento.

Se trata de un marco normativo que cobija a los integrantes de la institución y los organismos vinculados que carezcan de políticas propias, previa adhesión por escrito.

Trabajar desde la prevención

El documento está redactado a partir de unos fundamentos institucionales, un ámbito de aplicación comprendido por la estructura interna de Celam con sede en Bogotá y sus diferentes ámbitos de trabajo. Esto incluye a la presidencia, la secretaría general y los organismos del Celam como el Consejo de Asuntos Económicos, la Dirección de Administración y Finanzas, el Comité de Coordinación Pastoral, la Dirección de Planeación, los Centros Pastorales, el Equipo de Reflexión Teológico-Pastoral y todo funcionario o voluntario que desempeñe labores para el Celam, además de los organismos o redes eclesiales que tengan vinculación con el organismo.

Las normas aquí consagradas, se refieren específicamente al trato con niñas, niños, adolescentes y personas en estado de vulnerabilidad; atendiendo así a las normas consagradas en el Derecho Canónico y las que hacen parte de la legislación nacional. Algo que se destaca en este trabajo es que dichas políticas ampliarán su radio de aplicación a todo tipo de abuso, es decir, psicológico, de poder o laboral; así no se encuentren tipificados como conductas punibles o delitos dentro de la legislación territorial.

Aspecto de vital importancia, porque demuestra que el organismo reconoce la existencia de otras formas de abuso que constituyen maneras de relacionamiento inadecuado que pueden generar heridas profundas en el individuo y que desde el contexto eclesial deben prevenirse y evitarse. Esto también implica la integridad en el servicio eclesial, el compromiso con la transparencia y responsabilidad, la colaboración con la sociedad y las autoridades; además de atender las necesidades de las víctimas o sobrevivientes de los delitos que se puedan cometer en este ámbito.

Atención oportuna

Igualmente establece protocolos de actuación para temas como el reporte de un abuso, la contratación de personal y el compromiso de prevención para llevar el registro de las acciones emprendidas que oportunamente serán conocidas por los miembros de la Asamblea del Celam.

Conductas inadecuadas que se entienden en el marco de las enseñanzas de la Sagrada Escritura, la Doctrina Social de la Iglesia y la legislación correspondiente, sin que sean enumeradas en detalle o calificadas como prohibidas o reprochables, lo que ofrece un marco más amplio de actuación e implementación de los protocolos que ahora entrarán en un proceso de divulgación y apropiación a través de acciones pedagógicas diseñadas pensando en los colaboradores de la institución y directivos del organismo de comunión episcopal.

Para el Celam existe la necesidad de establecer estas políticas de acuerdo con «el espíritu de la Iglesia de brindar espacios seguros para quienes entren en contacto con la institución» y porque la institución debe ser una escuela para aprender a evitar la discriminación, valorar la primacía del interés superior del menor, garantizar su supervivencia, su pleno desarrollo, y participación. Un ámbito donde la cultura de la tolerancia cero, del buen trato y de la ternura sea una realidad capaz de iluminar testimonialmente a otros espacios e instituciones eclesiales y de la sociedad civil,” afirman.

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El proceso

Los protocolos que hoy presenta la institución representan el fruto de un proceso en el que se delegó a una comisión específica la redacción del documento, favoreciendo la construcción colectiva y tomando como punto de referencia los aportes hechos por los trabajadores de la institución y las directivas. Un equipo integrado por la Dra. Ana María Celis Brunet, de Chile; la Lic. Susana Inch Sainz, de Bolivia; el Hno. César Henríquez, de El Salvador; Yenny Garizao Rodríguez, de Colombia quien representó a los colaboradores del Celam y el Padre Pedro Brassesco, secretario general Adjunto. La coordinación estuvo a cargo de la Secretaría general que se apoyó en una firma de consultoría externa que se encargó de asesorar las actividades que permitieron la redacción de la propuesta.

Desde lo metodológico se formaron 6 grupos focales que de acuerdo con la propuesta conceptual permitieron una discusión cuidadosamente diseñada con el propósito de obtener las percepciones de los participantes de acuerdo con un área específica de interés, en este caso esto facilitó la recolección de información cualitativa que permitió una aproximación a las representaciones sociales y el concepto de violencia en los participantes; todo esto pensando en la creación de un protocolo acorde con la realidad y las necesidades del Celam.

Tras varios meses de trabajo la Comisión entregó el texto con la propuesta definitiva el 5 de octubre y ahora ve la luz para su implementación inmediata, tras el análisis y ajustes hechos por la presidencia. Ahora la aspiración es que bajo la guía de Dios y la Virgen de Guadalupe, patrona del Celam estas políticas sean un instrumento que aporte al proceso de conversión permanente del organismo y el fortalecimiento del compromiso de construir una Iglesia profética y samaritana.

CELAM - POLÍTICA INSTITUCIONAL DE CUIDADO Y PROTECCIÓN
Decreto Promulgación Políticas prevención protección

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