ADN Celam

Desde Santa Marta, arzobispo Ulloa impulsa transición energética como exigencia de fe

En la Catedral Basílica de Santa Marta, y en el marco de la conferencia internacional sobre la transición más allá de los combustibles fósiles, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, presidente de la Conferencia Episcopal Panameña, presidió la misa del Domingo del Buen Pastor, y propuso una reflexión que integró espiritualidad, vocación y cuidado de la casa común.

El también arzobispo de Panamá enfatizó que no son asuntos separados, sino expresiones de una misma realidad. “No estamos ante tres temas distintos. Estamos ante una sola realidad vivida en tres dimensiones”, afirmó, subrayando que la interioridad es el fundamento de la vocación y del compromiso vital.

En coherencia con su mensaje, recordó que “la vocación no comienza afuera… comienza dentro”, poniendo en relieve que el reconocimiento del amor de Dios en lo profundo es el origen de toda misión.

Crisis ecológica y crisis espiritual

El prelado sostuvo que la crisis ecológica tiene un trasfondo más profundo que lo técnico o económico. “La crisis ecológica que hoy enfrentamos no es solo ambiental. Es profundamente espiritual. Es una crisis del corazón humano”, señaló durante la homilía.

Señaló que la pérdida de la interioridad desorienta al ser humano y lo lleva a reducir la creación a objeto. En cambio, quien reconoce su vida como don transforma su relación con Dios, con los demás y con la tierra.

En ese contexto, subrayó que “no miramos la creación como un recurso que se explota, sino como un don que se custodia”, y alertó que el modelo fósil se opone al compromiso evangélico de cuidar la vida, especialmente de los sectores más afectados.

Vocación y responsabilidad compartida

El líder religioso remarcó que trabajar por una transición energética justa trasciende lo ideológico y se inscribe en el ámbito de la fe. “Es responder con coherencia al Evangelio”, expresó, al convocar a pensar en las futuras generaciones.

Desde el Evangelio del Buen Pastor, señaló que Dios se dirige a cada persona en lo íntimo del corazón. “Sólo quien escucha esa voz […] puede vivir con sentido”, afirmó, al insistir en que la vocación es para todos.

En ese sentido, insistió en que el compromiso es de todos —familias, jóvenes y líderes— a proteger la vida, la dignidad humana y la casa común, en un contexto que exige acciones concretas.

Un tiempo de gracia y decisión

El arzobispo definió este tiempo como un “kairós”, un momento de gracia que exige coherencia entre fe y acción. “Aquí la fe tiene que convertirse en decisiones”, advirtió, subrayando que, sin coherencia, la espiritualidad se vuelve estéril.

El mensaje finalizó con una pregunta que apunta a la reflexión individual: “¿Qué está diciendo Dios en lo profundo de mi corazón […] y qué voy a hacer con eso?”, dejando en el horizonte una invitación a la conversión y al compromiso con la vida y la creación.

 

Le puede interesar:

 

Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0

Descarga la versión popular de Rerum novarum, la encíclica primera encíclica que marcó la historia social de la Iglesia https://bit.ly/4q1aKho

Descubre la nueva oferta 2026 de cursos, diplomados y licenciaturas en el Cebitepal https://bit.ly/4aHAue1

Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo https://bit.ly/46cGUiB

 

 

Post a comment