El 12 de agosto, el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), junto con su Red de Liturgia, la Comisión de Ecología Integral (Ceilac) y el Instituto Laudato Si’ de la Universidad de Oxford, convocó por segunda vez a un espacio de diálogo y reflexión sobre la Solemnidad de la Creación en Cristo y la nueva Missa pro custodia creationis.
Tiempo de intercambio y oración
La cita, realizada en modalidad virtual, reunió a obispos, teólogos, liturgistas, agentes pastorales y representantes de diversas organizaciones eclesiales y ecuménicas de América Latina, el Caribe y otros continentes.
El encuentro fue facilitado por Rodrigo Martínez, de la Red de Liturgia del Celam, quien remarcó el carácter histórico y novedoso de la convocatoria: “Queremos generar un momento de intercambio… ver en qué estamos con respecto a estas temáticas y presentar propuestas”.
La apertura espiritual estuvo a cargo del padre Eric Iván García Concepción, secretario general adjunto del Celam, quien rezó la “Oración cristiana con la creación” del Papa Francisco, incluida en Laudato si’. En ella, se invocó al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como Creador, Redentor y Santificador de todo lo creado.
Se fortalece la dimensión litúrgica, ecuménica y ecológica de la Iglesia
El secretario general del Celam, monseñor Lizardo Estrada Herrera, agradeció la participación y destacó que esta segunda convocatoria surge tras los avances del primer encuentro: “Después de nuestro primer encuentro el año pasado, surgieron novedades que ameritaban un nuevo espacio de reflexión”.
Remarcó que el 2025 es especialmente significativo por dos aniversarios: los 1700 años del Concilio de Nicea y los 10 años de Laudato si’. Recordó su participación en una conferencia ecuménica en Asís, donde “literalmente todo el espectro confesional estaba presente… desde iglesias orientales hasta comunidades evangélicas y pentecostales”.
Mons. Estrada concluyó expresando su deseo de que el encuentro sirva para fortalecer la dimensión litúrgica, ecuménica y ecológica de la Iglesia.
El proceso y contexto global de la nueva fiesta
El cofundador y director ejecutivo del Movimiento Laudato Si’, Tomás Insúa, ofreció un panorama detallado de los orígenes, el desarrollo y las perspectivas de la Solemnidad de la Creación en Cristo.
Recordó que el Día de la Creación, celebrado el 1 de septiembre, tiene sus raíces en la invitación del Patriarca Ecuménico Demetrios en 1989, y que progresivamente fue adoptado por el Consejo Mundial de Iglesias en 2008 y por la Iglesia Católica en 2015, poco después de la publicación de Laudato si’: “Es el primer día del calendario litúrgico de las iglesias ortodoxas y católicas orientales bizantinas… un día para rezar juntos, agradeciendo a Dios creador”.
Explicó que en los últimos meses hubo dos seminarios católicos de profundización en Asís y en Roma, organizados por institutos litúrgicos y teológicos. De ellos surgió la claridad sobre un aspecto central: “El título de la fiesta es o debe ser cristológico… titulada La fiesta de la creación en Cristo”.
Manifestó además la fuerza del consenso ecuménico alcanzado en Asís: “Fue un gran kairós… todas las iglesias juntas, desde distintas tradiciones, confirmando el deseo de dar este paso”. Sobre los próximos pasos, informó que 30 conferencias episcopales (27 de ellas del sur global) ya han expresado su apoyo a la incorporación de la solemnidad al calendario litúrgico. Ocho de ellas son latinoamericanas: Argentina, México, Perú, Chile, Honduras, Guatemala, Puerto Rico y Costa Rica.
Fundamentos litúrgicos
El teólogo Timothy Brunk, profesor en la Universidad de Villanova, abordó la fundamentación litúrgico-teológica de la nueva solemnidad. Explicó que para que una fiesta se incorpore al calendario litúrgico debe cumplir ciertos criterios: estar enraizada en la tradición antigua, tener precedente en la piedad popular y, sobre todo, ofrecer nueva luz al misterio de Cristo.
Señaló que la creación es un componente indispensable del misterio pascual, fundamento de la historia de la salvación que culmina en Cristo: “En el principio estaba el Verbo… todo fue creado en Cristo y para Él”.
Brunk recalcó que el 1 de septiembre tiene un simbolismo litúrgico original, por ser primer día del año eclesial en las Iglesias bizantinas, que recuerda el mandato divino: “Hágase la luz”. También acentuó cómo en las últimas décadas la celebración ha ganado terreno en el ámbito católico y ecuménico, gracias al magisterio y a la creciente conciencia ambiental: “La apreciación cristiana de la creación debe incluir la dimensión de salvación completada en Cristo”.
Perspectiva teológica
Sinivaldo Tavares, profesor en la Facultad Jesuita de Filosofía e Teología, ahondó en la relación inseparable entre creación y redención desde la centralidad de Cristo: “En Cristo, primogénito de toda criatura y primogénito de entre los muertos, se unen creación y redención”.
Basándose en el prólogo del Evangelio de Juan y en el himno cristológico de la carta a los Colosenses, dijo que la misión del Verbo encarnado es reconciliar y pacificar todas las cosas, en el cielo y en la tierra. “La encarnación es el sentido profundo de la creación… cada criatura lleva en sí huellas del Hijo de Dios”.
Explicó que la Eucaristía, culmen del misterio pascual, “abraza a toda la creación, reconociendo la singularidad de cada criatura”, esta visión teológica invita a contemplar la obra creadora de Dios como un proyecto que culmina en la encarnación y redención.
Perspectiva pastoral
Desde Cáritas Internacionalis, Cristina Calvo planteó una lectura pastoral que conecta la nueva fiesta con la crisis socioambiental global: “No es un añadido decorativo… es un signo vivo de que la Iglesia abraza y celebra la creación como parte esencial de su fe”.
Denunció la doble crisis señalada por el Papa Francisco: social y ecológica, que golpea más duramente a los pobres del sur global. Ejemplificó con comunidades desplazadas por inundaciones, pueblos que pierden sus cosechas por sequías prolongadas y barrios afectados por la contaminación industrial. “El clamor de la tierra y el clamor de los pobres es un mismo grito”.
Para Cáritas, la fiesta integra justicia social y justicia ecológica, inspira acciones comunitarias, desde huertos hasta proyectos de energías limpias, y fortalece la espiritualidad: “Cuidar al pobre implica cuidar el mundo en el que el pobre vive”.
“El cuidado de la creación es un terreno común con otras iglesias y comunidades de fe”, dijo, resaltando su potencial ecuménico e interreligioso.
La nueva Missa pro custodia creationis
El sacerdote mexicano Felipe de Jesús De León Ojeda, de la Sociedad Mexicana de Liturgistas, presentó el nuevo formulario litúrgico aprobado por el Papa Francisco el 8 de junio de 2025. “Se incluye oficialmente en la sección de misas para diversas necesidades… particularmente en el apartado de necesidades públicas”.
Describió su estructura: antífona de entrada (Salmo 18,2), oración colecta, oración sobre las ofrendas, antífona de comunión, oración después de la comunión y lecturas bíblicas específicas. Destacó que la antífona inicial “expresa el asombro de cómo la creación refleja la gloria de Dios”.
Resaltó que esta misa se inspira en la hermenéutica bíblica que el Papa Francisco recuerda: cultivar y guardar implica “proteger, cuidar, preservar… en reciprocidad responsable”.
Asimismo, señaló que la liturgia ya contiene numerosas referencias a la creación, tanto en la Eucaristía como en otros sacramentos y en la Liturgia de las Horas, y que esta misa amplifica esa conciencia en clave pastoral.

Todos dispuestos para la celebración
En el trabajo por grupos, el padre Francisco Hernández, director del Centro de Programas y Redes de Acción Pastoral del Celam, hizo hincapié en las celebraciones ya existentes en parroquias y catedrales, materiales formativos, uso de medios de comunicación y acciones integrales de cuidado de la creación. “Todos están dispuestos a animar la celebración… y fortalecer acciones y nuevas alternativas”, expresó.
El encuentro concluyó con la bendición de Mons. Lizardo Estrada, quien invitó a los participantes a rezar a la Virgen de Guadalupe y asumir el compromiso de impulsar la celebración y la nueva misa.
También se anunció como “gran novedad” la publicación de la nueva Misa de la Creación por parte del Dicasterio de Culto Divino, un texto litúrgico que permitirá celebrar el Día de la Creación este mismo año, “en solo tres semanas”, mientras el proceso ecuménico global continúa madurando. Es así que en el encuentro se sugirió utilizar el recurso pastoral «Ideas para celebrar el Día de la Creación»: www.bit.ly/ideas-dia-creacion
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