Con motivo de la sexagésima Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, sede La Paz, acogió una jornada académica de reflexión sobre el mensaje del Papa León XIV titulado “Custodiar voces y rostros humanos”, un encuentro para analizar los desafíos de la inteligencia artificial, la ética comunicacional y el papel evangelizador de la Iglesia en el ecosistema digital.
La actividad contó con la presencia de Mons. Percy Lorenzo Galván Flores, arzobispo de la Arquidiócesis de La Paz y presidente de la Junta Directiva de Sede de La Paz de la Universidad Católica Boliviana; del reverendo padre José Fuentes Cano, rector nacional de la universidad; de la rectora de sede, Jimena Pérez Arenas; y de Mons. Lucio Adrián Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, quien participó como expositor especial desde Roma.
También participaron el profesor Giovanni Tridente, especialista en comunicación institucional e inteligencia artificial; el padre Iván Bravo Calvimontes, director del Centro de Formación y Producción Radiofónica de la Arquidiócesis de La Paz y rector de la Catedral Metropolitana Nuestra Señora de La Paz; además de representantes de la Conferencia Episcopal Boliviana, Secrad, Radio María, la Repam Bolivia y la carrera de Comunicación Social de la universidad.
“Custodiar voces y rostros humanos”
Durante la apertura del encuentro, el rector nacional de la Universidad Católica Boliviana, padre José Fuentes Cano, señaló que el mensaje del Papa León XIV sitúa a la Iglesia “en el corazón mismo de la comunicación humana”.
“El mensaje del Papa León XIV nos sitúa en el corazón mismo de la comunicación humana. El rostro y la voz. Nos recuerda que son rasgos únicos y distintivos de cada persona y que constituyen lo más profundo de todo encuentro”, dijo.
Recordó que la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales fue instituida en 1967 por san Pablo VI a petición del Concilio Vaticano II y que, desde entonces, los pontífices han publicado mensajes anuales para reflexionar sobre los medios de comunicación y la evangelización. El rector subrayó que el mensaje de este año alerta sobre los riesgos de la inteligencia artificial, especialmente cuando ésta pretende sustituir la singularidad de la persona humana.
“La inteligencia artificial sin duda puede prestar ayuda en la gestión de la tarea comunicativa, pero no puede suplir la tarea de pensar por nosotros mismos”, sostuvo. Asimismo, advirtió sobre el peligro de confiar acríticamente en las plataformas digitales y algoritmos diseñados para privilegiar emociones rápidas y reacciones inmediatas: “León XIV advierte que los algoritmos diseñados para maximizar el enganche en redes suelen premiar emociones rápidas y penalizar las respuestas humanas que requieren tiempo, comprensión y reflexión”.
Recorrido histórico por las Jornadas Mundiales de las Comunicaciones
El padre Iván Bravo Calvimontes fue el encargado de ofrecer una síntesis histórica del desarrollo de las Jornadas Mundiales de las Comunicaciones Sociales desde el Concilio Vaticano II hasta la actualidad. Explicó que la jornada nació por voluntad expresa del Concilio Vaticano II y recordó que la Iglesia ha acompañado permanentemente la evolución tecnológica y cultural de la comunicación.
El padre Bravo resaltó que los mensajes pontificios han abordado temas como la ética mediática, la verdad, la familia, la promoción de la paz, el desarrollo tecnológico y, más recientemente, la cultura digital y la inteligencia artificial. Sobre san Juan Pablo II, señaló que enfrentó la etapa de revolución tecnológica y el auge de internet.
A su vez, recordó que Benedicto XVI definió internet como un nuevo “aerópago” para evangelizar y promovió una presencia cristiana madura y responsable en el continente digital. “Hacer presente a Dios en el entorno digital es un desafío para todos nosotros como católicos”, indicó.
Sobre el pontificado del Papa Francisco, remarcó que sus mensajes estuvieron centrados en la empatía, la escucha y la cultura del encuentro: “Cada mensaje del Papa Francisco ha invitado a reconstruir de manera especial el ser humano dentro de la era digital”, expresó.
Mons. Lucio Adrián Ruiz: “La inteligencia artificial no es solo un problema tecnológico, sino cultural y antropológico”
Monseñor Lucio Adrián Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, habló sobre el mensaje del Papa León XIV y el impacto antropológico de la inteligencia artificial. El prelado comenzó recordando el significado de la elección del nombre “León XIV”, vinculándolo con el legado de León XIII frente a la primera revolución industrial.
“Él tuvo que hacer frente a la primera revolución industrial. Yo me pongo este nombre porque tengo que hacer frente a esta nueva realidad, que es la nueva revolución industrial creada por la inteligencia artificial”, citó el obispo sobre las palabras del pontífice.
A partir de ello, sostuvo que el desafío actual no puede reducirse a una cuestión técnica: “La inteligencia artificial no es un problema tecnológico, sino un problema cultural y por lo tanto profundamente antropológico”, dijo, e insistió en que el rostro y la voz son expresiones irrepetibles de la identidad humana y que protegerlos significa custodiar la dignidad de la persona: “El rostro y la voz son mediaciones de presencia y por lo tanto son lugares donde se hace posible el encuentro humano”.
“Resistir la tentación de reducir a las personas a números”
Advirtió además sobre el riesgo de reducir a las personas a datos, perfiles o algoritmos. “Tenemos que resistir la tentación de reducir a las personas a números, estadísticas, algoritmos e incluso consumos digitales”, señaló.
En otro momento de su exposición, defendió la necesidad de promover una comunicación ética y humana. “Las palabras pueden herir o sanar, excluir o integrar, destruir puentes o generar encuentros”, expresó.
“Cuando la eficiencia se vuelve el único criterio, comenzamos a pensar que la máquina puede ser superior al ser humano”, alertó. Y añadió: “Se olvida así aquello que es propiamente humano: el amor, el encuentro, la gratuidad, la compasión, la escucha, la fragilidad y la creatividad”.
Giovanni Tridente: “La fe cristiana no anuncia una idea, anuncia una presencia”
El profesor Giovanni Tridente ofreció un análisis entre inteligencia artificial y evangelización, proponiendo una reflexión sobre los riesgos y oportunidades de las nuevas tecnologías en la comunicación de la Iglesia. “No basta anunciar el Evangelio con inteligencia artificial, hay que anunciarlo desde algún lugar, desde una vida, una comunidad, desde el peso de una palabra que alguien está dispuesto a tener”, dijo.
Tridente sostuvo que el Evangelio no puede reducirse a un contenido más dentro del ecosistema digital: “El Evangelio no es simplemente un contenido que debemos distribuir mejor. No es un mensaje que se pueda optimizar como una campaña”. En ese sentido, insistió en que la comunicación cristiana exige testimonio, presencia y responsabilidad personal. “¿Puede haber anuncio del Evangelio sin testigos? ¿Puede haber palabra evangélica sin responsabilidad personal?”, cuestionó.
También alertó sobre el peligro de confundir producción masiva de contenidos con verdadera comunicación: “Comunicar cristianamente no significa llenar el espacio digital de frases religiosas. Significa crear condiciones para el encuentro, para la escucha, para la comprensión y para la esperanza”, sostuvo.
El académico italiano identificó varios riesgos en el uso de la inteligencia artificial: confundir personalización con relación humana, delegar la responsabilidad moral a las máquinas y reducir la evangelización a estrategias de impacto digital. “La inteligencia artificial puede sugerir, revisar o acelerar procesos, pero no puede hacerse cargo del peso moral de una palabra”, enfatizó, y remarcó que en un mundo saturado de contenidos sintéticos, el testimonio auténtico será cada vez más valioso: “La fe cristiana no anuncia una idea, anuncia una presencia y una presencia no se genera, se da”.
Mons. Percy Galván: La inteligencia artificial nunca podrá reemplazar el testimonio de la vida cristiana
El cierre de la jornada estuvo a cargo de monseñor Percy Lorenzo Galván Flores, quien valoró las exposiciones y manifestó la necesidad de que la comunicación eclesial mantenga siempre un horizonte humano, evangelizador y esperanzador. “Nunca la inteligencia artificial, por muy inteligente que sea, va a poder reemplazar el testimonio de la vida cristiana”, sostuvo.
El arzobispo de La Paz propuso tres grandes desafíos para la comunicación eclesial actual. En primer lugar, pidió fortalecer una comunicación que dé mayor espacio a las noticias positivas y a los contenidos que construyen esperanza.
En segundo lugar, insistió en la importancia de una formación integral que vaya más allá de la capacitación técnica o académica. “Yo insisto mucho en la formación para la vida”, expresó. Y exhortó a los comunicadores católicos a anunciar el Evangelio con claridad y valentía: “Nosotros no tenemos que tener vergüenza de explicitar el anuncio del Evangelio”. También, recordó que la dimensión profética de la Iglesia no puede reducirse únicamente a la denuncia. “Primero vayamos presentando la propuesta del Señor y después de aquello vendrá la denuncia”, dijo.
La jornada concluyó con una motivación a custodiar la comunicación como un espacio humano, ético y evangelizador, capaz de responder críticamente a los desafíos que plantea la inteligencia artificial.
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