ADN Celam

Rerum Novarum revive debate sobre trabajo digno, democracia participativa y justicia social en América Latina y el Caribe

A 135 años de la encíclica Rerum Novarum y al cumplirse el primer aniversario del pontificado del Papa León XIV, representantes eclesiales, académicos y referentes sociales de América Latina analizaron los desafíos contemporáneos del trabajo, la democracia y la dignidad humana en el encuentro virtual “Live Sueño Social”, promovido por el Centro de Programas y Redes de Acción pastoral (Ceprap) del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam).

El conversatorio congregó este 19 de mayo al cardenal Jaime Spengler, presidente del Celam; la teóloga Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina; monseñor Reginaldo Andrietta, referente de la pastoral obrera en el episcopado de Brasil; el investigador Juan José Richter, miembro de la Red Latinoamericana del Pensamiento Social de la Iglesia (REDLAPSI); y el brasileño Daniel Seidel, coordinador de la red eclesial de Justicia y Paz en la Patria Grande de América Latina y el Caribe.

En la apertura del encuentro, el cardenal Jaime Spengler aseguró que el Papa León XIV da continuidad al profetismo social impulsado por la Iglesia y afirmó que su elección representa “una continuidad” con el legado del Papa Francisco. “No supone una ruptura”, enfatizó, al señalar que el nuevo Papa impulsa “un soplo de esperanza” para responder a los signos de este tiempo. Además, lo describió como “un misionero por excelencia” comprometido con una Iglesia promotora de paz y esperanza.

Del trabajador explotado al trabajador descartado

Durante su exposición, Emilce Cuda hizo una lectura histórica de la encíclica Rerum Novarum y sostuvo que la realidad actual difiere profundamente del contexto social que afrontó León XIII a finales del siglo XIX. “Hoy estamos en una situación no de explotación de trabajadores, sino de descartados”, apuntó.

La especialista explicó que, a diferencia del siglo XIX —cuando existían movimientos obreros organizados en defensa de derechos civiles y sociales—, la realidad actual está marcada por el desempleo estructural, la informalidad laboral y el aislamiento social. “Estamos varios escalones atrás”, indicó, al remarcar que sin empleo formal el sindicalismo pierde capacidad de acción.

Asimismo, remarcó que Rerum Novarum surgió como respuesta a una creciente organización popular de los trabajadores y no únicamente a las condiciones de explotación laboral. Frente a ello, advirtió que hoy predominan realidades distintas, marcadas por “el desempleo, el extractivismo, las guerras, la trata, las cárceles privadas, los suicidios de los jóvenes y las adicciones”.

También abrió una reflexión sobre los desafíos que plantea la inteligencia artificial y reivindicó la capacidad humana de cuestionar y discernir. “La humanidad será magnífica mientras no pierda la capacidad de hacer preguntas, que es lo que la máquina no puede hacer”, compartió.

La centralidad del trabajo y la crítica al economicismo

En otro momento, monseñor Reginaldo Andrietta desarrolló una reflexión sobre “La centralidad del trabajo en la cuestión social: nuevos desafíos” y recordó que la Doctrina Social de la Iglesia reconoce el trabajo como “clave esencial de toda cuestión social”, tal como lo plantea la encíclica Laborem Exercens.

El también obispo de la diócesis de Jales, en Brasil, alertó sobre la expansión de la “uberización” y la precarización laboral derivadas de la economía de plataformas digitales. “El trabajo precario, explotado y sin protección continúa creciendo”, mencionó, al cuestionar una “economía sin corazón” basada en “la mercantilización total”.

Andrietta afirmó que el modelo económico contemporáneo “pone a la máquina por encima del ser humano” y criticó lo que calificó como una lógica “idolátrica” centrada en el capital y el lucro. “La clase trabajadora hoy ha sido sacrificada en el altar del capital”, enfatizó.

En esa misma línea, el obispo evocó además algunas expresiones del Papa Francisco durante los encuentros mundiales de movimientos populares, entre ellas: “Ninguna familia sin casa, ningún campesino sin tierra y ningún trabajador sin derechos”.

Al cierre de su intervención, defendió la promoción del trabajo decente, el fortalecimiento de la organización sindical y el impulso de modelos de economía solidaria, al tiempo que llamó a combatir problemáticas como el trabajo infantil, la trata de personas, la minería depredadora y el debilitamiento de los derechos laborales. “El mundo del trabajo es una prioridad humana y, por lo tanto, una prioridad cristiana”, remarcó.

Trabajo digno, tecnología y defensa de la persona humana

En su intervención, el miembro de REDLAPSI remarcó que el trabajo solo puede comprenderse plenamente cuando se reconoce la dignidad inherente de cada persona, principio que —según señaló— atraviesa las enseñanzas de Rerum Novarum.

El sociólogo subrayó que, desde la perspectiva cristiana, el trabajo no debe entenderse como un castigo, sino como una forma de colaborar con la obra creadora de Dios. “El trabajo es una vocación”, expresó, retomando enseñanzas de san Juan Pablo II y del Papa Francisco.

Juan José Richter advirtió que el desarrollo tecnológico no puede desplazar la dignidad humana ni reducir a las personas a simples instrumentos de producción. En ese sentido, recordó que “el trabajo es para el hombre y no el hombre para el trabajo”. […] “Ninguna máquina debe tomar decisiones que afecten la dignidad de un trabajador sin control humano directo”, explicó.

Durante su exposición, el especialista advirtió sobre una cultura de “autoexplotación” impulsada por algunos modelos de trabajo digital y subrayó la necesidad de que el desarrollo tecnológico esté guiado por principios éticos y humanos. “La acumulación de datos produce eficiencia, pero la sabiduría del corazón produce justicia”, precisó.

“Encantar la política” desde las bases populares

La jornada concluyó con la intervención de Daniel Seidel quien presentó el cuaderno “Encantar la Política”, una iniciativa promovida por la red eclesial Justicia y Paz en la Patria Grande, inspirada en el magisterio del Papa Francisco y en las orientaciones de Fratelli Tutti.

Según explicó, el proyecto pretende “rescatar la dignidad de la política como la más alta forma de caridad” a través de procesos comunitarios desarrollados en pequeños grupos. “La idea es retomar el trabajo de base desde la doctrina social de la Iglesia”, puntualizó.

Durante su presentación, Seidel insistió en la necesidad de construir procesos democráticos más participativos, fortalecer las organizaciones populares y promover una economía solidaria vinculada al cuidado de la “casa común”, insistiendo en que “no es posible una paz fundada si no viene desde la justicia”.

Finalmente, Seidel exhortó a fortalecer los movimientos sociales y los mecanismos de participación ciudadana frente a intereses económicos que, a su juicio, muchas veces “capturan” a los Estados y debilitan las democracias latinoamericanas.

 

 

Le puede interesar: Odontólogo colombiano encuentra en María inspiración para servir, escuchar y acompañar espiritualmente

 

Suscríbete gratis por a nuestro canal de Whatsapp https://bit.ly/4hbWWN0

Descarga la versión popular de Rerum novarum, la encíclica primera encíclica que marcó la historia social de la Iglesia https://bit.ly/4q1aKho

Descubre la nueva oferta 2026 de cursos, diplomados y licenciaturas en el Cebitepal https://bit.ly/4aHAue1

Porque hay que cuidar a quienes protegen la creación, llega el podcast La Vida pende de un Hilo https://bit.ly/46cGUi

Post a comment